Fechan maíz de Oaxaca en 5 mil 473 años de antigüedad
CANCÚN, QRoo, 27 de octubre de 2025.- En la península de Yucatán, el Día de Muertos se vive con un fervor especial, y el mucbipollo es uno de sus protagonistas indiscutibles. Más que un platillo, representa memoria, tradición y unión familiar, conectando a las generaciones con sus raíces mayas. La preparación del mucbipollo comienza días antes de las festividades del 1 y 2 de noviembre.
Las familias acuden a los mercados locales, donde los puestos se llenan de colores, aromas y productos frescos: masa de maíz, hojas de plátano, verduras como tomate, cebolla y epazote, además de carnes como pollo y cerdo. Cada ingrediente aporta sabor y simbolismo a este ritual culinario. Tradicionalmente, el mucbipollo se cocina en un pib, un horno bajo tierra que da al platillo su característico sabor ahumado. Las familias cavan un hoyo, colocan leña y piedras calientes, y envuelven el mucbipollo en hojas de plátano para que se cocine lentamente durante horas.
Este proceso no solo es culinario, sino un momento de convivencia y transmisión de historias, donde abuelas, madres e hijos comparten risas y secretos de la receta familiar. En la vida urbana, especialmente en Cancún, muchas familias adaptan la preparación a hornos convencionales, pero conservan el cuidado y dedicación que distingue a este platillo.
Además, restaurantes y negocios locales ofrecen versiones listas para llevar, permitiendo que tanto visitantes como locales disfruten de esta tradición sin renunciar a su esencia. Cada bocado de mucbipollo cuenta una historia: raíces mayas, unión familiar y la riqueza cultural.
Este platillo trasciende la cocina; es una ofrenda que honra a los difuntos y celebra la vida, recordando que las tradiciones y los seres queridos permanecen vivos mientras se mantengan en el corazón y la mesa familiar.




