Más de 111 mil personas visitaron panteones de Tuxtla en Día de Muertos
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis, a 2 de noviembre del 2026.- La tumba de Enedina García, conocida como la Tumba de la Sirena, en el panteón municipal de esta ciudad colonial, fue recordada este 2 de noviembre con veladoras y flores de cempasúchil.

Según la creencia, la también llamada bruja de Jovel fue enterrada parada con todo su oro y riqueza. A 126 años de muerta sigue siendo un misterio la famosa hechicera.
Nació el 6 de mayo de 1876 y murió muy joven, a los 24 años, el 22 de febrero de 1900, como dice su lápida. Era una joven de Los Altos que curaba con hierbas, ayudaba a las mujeres a parir y curaba a la gente con tés y plantas medicinales, por eso en ese tiempo que se perseguía a los curanderos, la confundieron con bruja.
La leyenda cuenta que lleva consigo toda la riqueza y el oro que le pagaban por sus curaciones. Dicen que el oro lo lleva del lado derecho de su cuerpo y que hay de aquel que se atreva a sacarlo, porque le caerá la maldición.

Por eso su tumba es de las más antiguas, pero también de las más bonitas por su arquitectura y su diseño. Es un mausoleo que mide más de ocho metros de altura y en la cúspide lleva cuatro hermosas sirenas con los brazos abiertos que la resguardan, símbolo de su sabiduría.
En este panteón donde descansan más de 30 mil almas desde 1898, la gente le sigue llevando ofrendas y haciéndole peticiones, aunque sus descendientes han pedido desmitificar su historia y recuerdan que no era bruja, solo tenía el don de curar con hierbas.
Y la profecía que todos en San Cristóbal conocen: cuando caiga la última sirena de su tumba, el espíritu de Enedina será liberado.
Como en cada celebración de Todos Santos, Enedina es visitada por miles de turistas y locales. Es de las tumbas más buscadas del panteón.




