La bruja enterrada parada; el misterio de la Tumba de la Sirena en SCLC
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis., a 2 de noviembre del 2026.- Cientos de niños salieron disfrazados a las calles y barrios de Chiapas para pedir calabacita tía, en el día que, según la creencia, salen las ánimas pequeñas a reencontrarse con los vivos.
Desde muy temprano se les vio por todos lados, con pelucas, con la cara pintada, con disfraces alusivos a la muerte, con su canastita en mano. Salen de sus hogares acompañados de sus hermanitos, de sus vecinos o de otros niños y recorren casa por casa.
Es una de las tradiciones más arraigadas en Chiapas y en México.
La costumbre es que el 31 de octubre las almas de los niños muertos salen a pedir ofrenda. Por eso los niños vivos salen también a las calles, al centro de los pueblos o en los barrios, tocan las puertas de los hogares y cantan.
Tocan la puerta y esperan. Si la gente del hogar les da dulces, tamales, pan, calabaza o incluso monedas, los niños responden gritando ¡Que viva la tía! ¡Que viva la tía!
Y si no les dan nada, pues ¡Que muera la tía! ¡Que muera la tía!
Es la fiesta de las ánimas pequeñas, un día antes del Día de Muertos, donde los niños mantienen viva la tradición saliendo a pedir la ofrenda para los fieles difuntos.




