Fechan maíz de Oaxaca en 5 mil 473 años de antigüedad
TUXTLA GUTIERREZ, Chis, a 24 de diciembre de 2025 .-Reyna Susana Reyes Álvarez, mejor conocida como Doña Reyna, ha dedicado más de tres décadas de su vida a la elaboración artesanal de piñatas, un oficio que aprendió desde los ocho años de edad y que heredó de sus padres, quienes también fueron piñateros. Hoy, junto con su esposo, continúa trabajando todos los días con la misma dedicación, aunque este año las ventas han sido considerablemente bajas.
Desde hace 31 años, Doña Reyna vende sus piñatas en la colonia Potrero Mirador en Tuxtla Gutiérrez, donde su taller se ha convertido en una fuente de ingreso única para la pareja. Cada piñata es elaborada 100% a mano, utilizando materiales como cartoncillo, periódico, engrudo, alambre y papel crepé, los cuales adquiere conforme logra vender, ya que no cuenta con los recursos para comprar material en grandes cantidades.
“Yo hago una o dos piñatas y con eso voy a comprar papel para seguir trabajando”, explica Doña Reyna. El proceso no es sencillo: una sola figura puede tomar entre tres y cinco horas de trabajo, dependiendo del diseño y tamaño. Durante esta temporada decembrina, realiza figuras tradicionales como Santa Claus, pinos y botas navideñas, aunque reconoce que, si no se venden antes del 24 de diciembre, el material se pierde y debe deshacerlas para reutilizar solo la base.
A pesar del esfuerzo diario, las ventas de este año no han sido favorables. “Muy baja la venta, no como el año pasado. Apenas he vendido unas cuantas piñatas”, comenta. Los precios varían entre 70 y 200 pesos, según el tamaño, pero aun así el ingreso no ha sido suficiente.
Lejos de rendirse, Doña Reyna mantiene la esperanza y las ganas de seguir trabajando. “Aquí seguimos, trabajando los dos, esperando que la gente venga”, señala con optimismo.
Quienes deseen apoyar a esta pareja de abuelitos y llevarse una piñata hecha con amor y tradición pueden visitarlos en la Colonia Potrero Mirador, manzana 19, callejón del Cecati 112 Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Comprar una piñata no solo significa adquirir un producto artesanal, sino también respaldar un oficio que por generaciones ha llenado de alegría las celebraciones mexicanas.




