TAPACHULA,Chis., 16 de septiembre de 2019.- El cultivo de la palma de aceite en el estado de Chiapas, ha tomado un auge en la última década, sustituyendo la producción de otros granos en los municipios de la región Soconusco.

Desde entonces, es señalado como un cultivo que tiene un impacto negativo en el ecosistema que crece.

Al respecto Carlos Gumaro García, miembro del Centro de Investigaciones con visión para Mesoamérica, de la UNACH, dijo que el cultivo ha sido satanizado, se habla muy mal de la palma, por la referencias negativas al sistema de producción en otros países, pero es realidad es un cultivo rentable y  si los productores cambian la filosofía de producción  ayudarían a su economía y al medio ambiente.

Hasta el momento no existe un programa que procure la producción de este cultivo sin daños colaterales al ecosistema, pero los investigadores del CIM en coordinación con los palmicultores buscan garantizar la producción de este cultivo de forma que no dañe el subsuelo.

El sector de la palma africana está en contacto con la Secretaria de Agricultura y otras dependencias que regulan la sustentabilidad en los cultivos para lograr esta certificación y la universidad se suma a este proyecto.

Para el investigador, las malas prácticas en el proceso de producción del cultivo, generó cierta descompensación en las tierras donde se sembró palma de aceite.

Actualmente existe grupos de gestores ambientalistas que en conjunto con los palmicultores organizados, buscan, a través de un fondo resarcir el daño ecológico que ha causado la palma de aceite.