Localizan con vida a 3 jóvenes en LC; los buscaban desde el 20 de julio
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 19 de junio 2026.-En Cintalapa, un añejo pleito territorial entre Chiapas y Oaxaca mantiene en incertidumbre a decenas de comunidades. La franja en disputa abarca 160 mil hectáreas (1,600 km²), una extensión mayor que la de varios municipios completos, y afecta directamente a entre 22 y 28 localidades que aguardan una resolución de la Suprema Corte.

El diferendo, que supera ya los 25 años sin fallo definitivo, ha pasado de generación en generación sin que los pobladores obtengan certeza jurídica sobre las tierras que habitan y trabajan. Comunidades como Rafael Cal y Mayor, Elsi Herrerías de Castellanos, Merceditas y Belisario Domínguez son algunas de las más afectadas.
La zona forma parte de Los Chimalapas, un corredor biológico de más de 500 mil hectáreas de selvas y bosques, considerado uno de los pulmones naturales más relevantes del sur del país. La agricultura, ganadería y actividades productivas de cientos de familias dependen de este territorio, donde el 70% de la población reside en localidades rurales.

Ante la falta de avances, en 2023 representantes legales llevaron el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, denunciando la omisión del estado mexicano para resolver un conflicto que afecta la vida cotidiana y el futuro de toda una región.
La decisión que tome el máximo tribunal del país no sólo definirá límites estatales, sino el destino económico y social de quienes han esperado justicia agraria por más de dos décadas.
