Abuelos de San Miguel: envejecen tras las rejas y sus nietos crecen fuera
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 16 de octubre de 2025.- El Senado de Uruguay aprobó este miércoles la Ley de Muerte Digna, que autoriza la eutanasia, un derecho que solo había en Colombia y Ecuador, en Latinoamérica. La ley fue aprobada con 20 votos a favor de 31 parlamentarios presentes, lo que se convierte en un paso histórico, ya que en Colombia y Ecuador se realizó a través de fallos judiciales y no mediante una ley, a través del Parlamento.
El debate legislativo sobre la eutanasia, que permite la inducción a la muerte de pacientes en estado de gravedad y sin posibilidad de recuperación, comenzó en 2020 cuando la iniciativa se aprobó en la Cámara de Representantes y faltaba la ratificación del Senado que se tardó en avanzar hasta agosto de este año cuanto tomó fuerza y fue votado favorablemente por una mayoría de legisladores de ambos bandos. La Ley de Muerte Digna de Uruguay consta de 13 artículos y establece que pueden ampararse en este derecho las personas mayores de edad, psíquicamente aptas, que cursen la etapa terminal de una patología incurable e irreversible y padezcan sufrimientos que le resulten insoportables con grave y progresivo deterioro de su calidad de vida.
A su vez, califica a la eutanasia como un procedimiento realizado por un médico para provocar la muerte de la persona que se encuentra en las condiciones previstas y que solicita la práctica. Quienes quieran asistencia para morir deben solicitarla por escrito a un médico, quien debe estar presente al momento en el que se firma la petición y luego debe dialogar con el paciente, informar los tratamientos disponibles y cuidados paliativos y constatar que la voluntad de morir es libre, seria y firme.
Luego que el médico avale el procedimiento, requerirá una segunda opinión de otro especialista que debe entrevistar al paciente que desea morir y estudiará su historia clínica en un plazo de cinco días, no más. Si este segundo especialista confirma la opinión del primero, la eutanasia se podrá realizar y si la persona se arrepiente y quiere dar marcha atrás puede hacerlo en cualquier momento.
De confirmarse la eutanasia, el médico responsable producirá la muerte en el lugar y el momento que el paciente lo decida y se lo debe comunicar al Ministerio de Salud Pública. Además, la ley prohíbe a los centros médicos que se instalen o dediquen a la eutanasia, y se aplique este procedimiento a extranjeros, pues solo se permite a uruguayos o residentes legalmente establecidos en Uruguay.




