Prohíbe SEP novatadas en normales; en Chiapas van 15 denuncias
TUXTLA GUTIÉRREZ Chis., 04 de marzo 2026.- Con apenas 13 años, Michelle Alejandra Arellano Guillén se ha convertido en un referente de talento, disciplina y resiliencia. Estudiante simultánea de tres carreras universitarias —Medicina, Derecho y Ciencias Políticas y Administración Pública—, la joven presentó su libro Desafiando límites, una obra autobiográfica donde comparte su experiencia como niña sobredotada y los retos que ha enfrentado dentro y fuera del sistema educativo.
Considerada desde muy pequeña como una niña genio chiapaneca, Michelle cuenta con un coeficiente intelectual (IQ) de 158, muy por encima del promedio general que oscila entre 90 y 110 puntos. Actualmente cursa el quinto semestre de Medicina y el segundo semestre tanto de Derecho como de Ciencias Políticas.
“Este libro nace primeramente porque es mi testimonio como una niña sobredotada que ha enfrentado varios retos y desafíos, pero que también ha aprendido mucho”, explicó Michelle. En sus páginas combina memoria y reflexión crítica para mostrar cómo la curiosidad insaciable, la sensibilidad emocional y la diversidad de intereses pueden convertirse en motores de transformación social cuando se acompañan de empatía, resiliencia y apoyo adecuado.
Entre los capítulos destacan Un inicio precoz, donde aborda su identificación temprana como sobredotada; Los retos del sistema educativo, en el que critica la tendencia a privilegiar la uniformidad sobre los talentos diversos; y La importancia de la empatía y la comunicación, como puentes hacia comunidades más inclusivas.
Lo que más disfrutó del proceso de escritura, asegura, fue la introspección: “Conforme lo iba escribiendo llegaban muchos sentimientos de ver de dónde empecé y dónde estoy ahora. Nunca había pensado que iba a estar en este momento”. La obra le tomó aproximadamente un año y surgió del deseo de inspirar a otras personas a creer que “todo se logra”.
En su relato también comparte un episodio determinante de su infancia. A los tres años fue diagnosticada con síndrome de Asperger, un diagnóstico que posteriormente resultó erróneo. “Yo tenía sobredotación intelectual con un IQ de 158”, aclaró. En el libro también plasma la experiencia de sus padres —ambos médicos— y los desafíos que enfrentaron al no tener claridad inicial sobre su condición.
Michelle eligió estudiar Medicina por su vocación de servicio y por influencia familiar. Incluso, pese a su corta edad, ya ha ingresado al quirófano para asistir en algunas cirugías. Sin embargo, decidió complementar su formación con Derecho al observar que en ocasiones los médicos enfrentan acusaciones sin sustento.
“Cuando sea abogada me voy a poder defender a mí misma y a otros médicos”, afirmó. Su interés en Ciencias Políticas responde a su deseo de incidir en la vida pública del estado y del país, al considerar que aún hay mucho por hacer.
Además de su desempeño académico, Michelle ha destacado en el ámbito deportivo y científico. Fue seleccionada nacional por la federación mexicana de natación representando a Chiapas y obtuvo el tercer dan de taekwondo panamericano.
Entre sus reconocimientos figuran el premio “Líderes Transformando Vidas”, otorgado por la asociación Coaching Sin Fronteras, y el Premio Estatal de la Juventud en el área de actividades académicas y científicas.
Recientemente también fue reconocida como una de las 100 mujeres que están haciendo historia, en un evento previo al Día Internacional de la Mujer, donde coincidió con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. “Tuve muy poco tiempo para platicar con ella, pero le mencioné algunas cosas de las que hago y sí se quedó un poco impresionada”, comentó.
El libro Desafiando límites puede solicitarse directamente con la autora al número 961-314-9702 o a través de su página oficial “Mirch Arelli”, donde los interesados pueden enviar mensaje para coordinar la entrega, incluso fuera de Tuxtla Gutiérrez.
Sin una dedicatoria específica, Michelle explica que su intención principal es que los lectores conozcan su historia y comprendan los desafíos que ha superado. A sus 13 años, su mensaje es claro: la inteligencia, acompañada de empatía y perseverancia, puede abrir caminos que parecían imposibles.