Prohíbe SEP novatadas en normales; en Chiapas van 15 denuncias
TUXTLA GUTIÉRREZ Chis. 30 de enero 2026-.El abandono y la omisión de cuidados hacia las personas adultas mayores se han consolidado como una de las problemáticas sociales más alarmantes en Chiapas. Lo que antes se percibía como situaciones aisladas hoy revela un fenómeno en expansión, impulsado por la pobreza, la desintegración familiar y la limitada capacidad institucional para atender a este sector vulnerable de la población.
Datos recientes indican que en Chiapas habitan más de 858 mil personas de 60 años y más, lo que representa aproximadamente el 17 por ciento de la población estatal, estimada en 5 millones 543 mil habitantes. Este crecimiento demográfico de adultos mayores contrasta con la falta de condiciones que garanticen una vejez segura, acompañada y digna.
Una parte significativa de esta población enfrenta escenarios de abandono total. Muchos viven en soledad, dependen exclusivamente de programas de apoyo gubernamental o carecen de ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas. En contextos urbanos como Tuxtla Gutiérrez, la problemática se vuelve aún más visible: más de 200 adultos mayores se encuentran en situación de calle, sin acceso constante a alimentación, servicios de salud o vivienda adecuada.
Autoridades municipales han advertido que el abandono no siempre es evidente, pues adopta distintas formas de maltrato y negligencia. La falta de atención médica, el descuido en la alimentación, el abandono emocional y el aprovechamiento indebido de los apoyos económicos son prácticas recurrentes que afectan directamente el bienestar de las personas mayores.
La presidenta del DIF Tuxtla Gutiérrez, Estefanía Frías, reconoció que existen numerosos casos de adultos mayores que permanecen en completo abandono, incluso dentro de sus propios hogares. Señaló que, en algunos reportes, los familiares únicamente acuden para retirar los apoyos monetarios que reciben los adultos mayores, sin asumir ninguna responsabilidad sobre su cuidado. Ante estas situaciones, explicó, el DIF realiza visitas domiciliarias y, dependiendo de las condiciones en que se encuentre la persona, gestiona su ingreso a un asilo.
Cuando se detectan casos de abandono grave o maltrato, el DIF municipal actúa de manera coordinada con la Fiscalía para salvaguardar la integridad de los adultos mayores. Sin embargo, la funcionaria reconoció que las posibilidades de atención son limitadas frente a la creciente demanda.
En todo el estado de Chiapas solo existen dos asilos oficiales operados por el DIF, ubicados en La Trinitaria y en Tuxtla Gutiérrez. Ambos se encuentran actualmente al máximo de su capacidad, lo que impide ofrecer resguardo a más personas que requieren atención especializada y cuidados permanentes.
Organizaciones de la sociedad civil y especialistas en temas sociales advierten que esta situación refleja una deuda estructural con las personas adultas mayores. Coinciden en la necesidad de fortalecer las políticas públicas, ampliar la infraestructura de atención y promover una cultura de corresponsabilidad familiar y comunitaria.
El incremento de casos de abandono de adultos mayores en Chiapas no solo representa un desafío institucional, sino una llamada de atención para toda la sociedad. Garantizar una vejez digna implica reconocer la aportación de este sector y asumir, de manera colectiva, la responsabilidad de su cuidado y protección.