Prohíbe SEP novatadas en normales; en Chiapas van 15 denuncias
CUERNAVACA, Mor., 7 de marzo de 2026.- Justo en el momento más agitado que vive este gobierno desde su inicio, las autoridades decidieron crear el nuevo Protocolo de Actuación Policial para Manifestaciones, que viene a llenar un vacío histórico en materia de reglas claras de uso excesivo de la fuerza aplicada a protestas y marchas.
Este documento, emitido por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a cargo de Miguel Ángel Urrutia Lozano, establece por primera vez reglas claras y obligatorias para los operativos estatales en marchas, bloqueos y plantones.
Hasta antes de esta publicación, Morelos carecía de un marco de referencia que definiera los límites de la autoridad frente a la protesta social, lo que a menudo derivaba en falta de coordinación, criterios dispares de los mandos y un riesgo latente de abuso policial.
Los pilares del nuevo protocolo
El documento, que entró en vigor este 6 de marzo de 2026, se fundamenta en principios de proporcionalidad, necesidad y respeto a la libertad de expresión.
Entre sus puntos más disruptivos destacan:
1.-Prioridad al Diálogo: La policía tiene la obligación de agotar la persuasión y la negociación antes de cualquier despliegue. Se establece una coordinación directa con la Secretaría de Gobierno para buscar soluciones políticas a las demandas.
2.Prohibición de Armas Letales: Queda estrictamente prohibido el uso de armas de fuego en contextos de manifestación.
Los elementos solo podrán portar equipo defensivo y antimotines (cascos y escudos).
3.-Perspectiva de Género: En movilizaciones de mujeres, la primera línea de contención deberá estar integrada exclusivamente por mujeres policías.
Se prohíbe la criminalización de colectivas y se ordena un trato diferenciado para grupos vulnerables.
4.-Presunción de Paz: Toda manifestación se considera pacífica de origen. Si se presentan actos aislados de violencia, la policía debe individualizar a los responsables en lugar de actuar contra todo el contingente.
Certeza jurídica para ciudadanos y policías
El protocolo no solo protege a los manifestantes; también brinda certeza jurídica a los elementos policiales. El texto reconoce el derecho de los oficiales a la legítima defensa proporcional, a recibir capacitación técnica y a no ser utilizados con fines políticos.
Además, obliga a que toda detención —que solo podrá ser en flagrancia— sea registrada de inmediato en el Registro Nacional de Detenciones.
Perspectiva de Género obligatoria
El documento integra un apartado específico en materia de género y grupos en situación de vulnerabilidad.
Ante la creciente movilización feminista en la entidad, el documento establece lineamientos estrictos para evitar la violencia institucional. Una de las disposiciones más relevantes del protocolo es la obligatoriedad de que, en manifestaciones de mujeres, la primera línea de contacto esté integrada exclusivamente por personal policial femenino. Uso de hombres: El despliegue de elementos masculinos queda restringido a tareas de apoyo perimetral o vialidad, y solo podrán intervenir en la línea de contacto en casos de extrema necesidad, siempre bajo un enfoque diferenciado y de respeto absoluto.
Protección a Madres Buscadoras y Colectivas
El protocolo reconoce la “genealogía de las luchas” en Morelos. Por ello, ordena un trato prioritario y protector hacia las madres buscadoras, defensoras de derechos humanos y colectivas feministas. Se prohíbe cualquier acto de intimidación, vigilancia injustificada o criminalización de sus consignas y formas de expresión.
Enfoque en la Diversidad Sexual (LGBTIQ+)
El documento también instruye a los elementos de la Secretaría de Seguridad a actuar con sensibilidad ante manifestaciones de la diversidad sexual.
No Discriminación: Los agentes deben evitar cualquier lenguaje, gesto o acción que resulte discriminatoria por orientación sexual o identidad de género. Respeto a la Identidad: En caso de detenciones (solo en flagrancia), el registro y trato debe respetar la identidad de género de la persona manifestante.
Protección de Niñas y Adolescentes
Dada la alta participación de menores de edad en las movilizaciones actuales (como se ha visto en las marchas de la UAEM), el protocolo establece que la policía debe extremar precauciones para no poner en riesgo la integridad física o emocional de niñas, niños y adolescentes presentes en la zona.
Prohibición de la Revictimización
El protocolo es claro: la policía no debe juzgar las causas de la marcha ni emitir comentarios que deslegitimen el dolor de las víctimas o sus familiares.
El papel de la fuerza pública se limita a salvaguardar la vida y facilitar la libre expresión, bajo una vigilancia que priorice la seguridad de las participantes sobre la protección de inmuebles.
¿Qué cambia en la práctica?
Además de lo anterior, los cambios importantes se reflejan en que antes de la publicación del protocolo, los operativos dependían del criterio personal del mando en turno, lo que generaba desconfianza ciudadana.
Con este decreto: Se instala un Puesto de Mando con presencia de Derechos Humanos. Se regula el uso de la fuerza en niveles estrictos: desde la persuasión hasta la contención mínima. Se obliga a la policía a retirarse de manera ordenada una vez concluido el evento.
Este avance representa una herramienta esencial en un estado con alta conflictividad social como Morelos, pues reduce los riesgos de enfrentamientos y asegura que la respuesta estatal sea profesional, transparente y apegada a la ley.