CACAHOATÁN, Chis.,11 de enero de 2019.- Con dolor, tristeza y clamando justicia; familiares, amigos, estudiantes y habitantes del ejido Faja de Oro, despidieron a la menor Jarid Cinco, quien fue asesinada y abusada sexualmente presuntamente por Alfredo “N” de 37 años, quien fue quemado vivo por una multitud enfurecida.

Con aplausos, porras y lágrimas, la menor llego a la iglesia de San Caralampio, donde se ofició una misa de cuerpo presente y se le dio la bendición antes de partir a su última morada.

Los familiares que encabezaron los servicios funerarios dijeron sentirse conmovidos por la muerte de la menor, quien tenía un futuro por delante.

Posterior a la Eucaristía, el grupo de familiares llego a la escuela Belisario Domínguez Palencia, donde se realizó un homenaje, se guardó un minuto de silencio y se llevó acabo el último pase de lista por parte de la maestra del grupo “C” Carolina Recinos Martínez, alumnos y personal de la primaria.

En ese lugar, ubicado muy cerca de la frontera con Guatemala, los ejidatarios lamentaron el asesinato de la menor e indicaron que existe tristeza e impotencia.

El presidente municipal, Julio Sen Calderón, aseguró que se fortalecerá la seguridad para evitar estos lamentables hechos.

De acuerdo a los pobladores Jarid Cinco, era una niña tranquila y conocida dentro de la sociedad, “la menor iniciaba la primaria, la familia estuvo pendiente, la educo muy bien, son personas tranquilas, por eso, la población está indignada por los hechos y este hecho ha enlutado a una familia” dijo el profesor Juan Hidalgo González, originario de Faja de Oro, quien acompañaba a los dolientes.

En tanto que el expresidente de Cacahoatán, Sabino Mirón González, criticó el abandono de las autoridades de gobierno del estado en materia de seguridad a ese municipio.