CIUDAD DE MÉXICO, 18 de noviembre de 2020.- Tal como lo habían advertido, senadoras de Morena, la intervención de las presidencias de la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política para que la senadora del PAN, Kenia López Rabadán, sea removida del cargo de presidenta de la Comisión de Derechos Humanos. A través de una misiva dirigida a estos dos órganos directivo y de gobierno de la Cámara de Senadores, las integrantes de dicha instancia legislativa exigen la remoción de la senadora de la oposición, bajo el argumento de que falló a su responsabilidad de actuar de manera imparcial en el ejercicio de sus funciones, emitir expresiones contrarias al respeto a los derechos humanos, y uno garantizar que los trabajos de la Comisión se lleven a cabo conforme a las disposiciones que los rigen. Las morenistas no olvidan las acusaciones que la panista lanzó contra la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, cuando acudió a una reunión privada, el pasado 10 de septiembre, para rendir cuentas sobre las irregularidades que se están viviendo en esa institución ante la falta de atención a las víctimas en el país, por considerar la ausencia del organismo protector en más de seis meses de la pandemia Covid 19, así como la falta de recomendaciones públicas y las múltiples quejas por violaciones al derecho de protección de la salud de los mexicanos. Hasta en tanto su petición sea atendida, las senadoras manifestaron pública y abiertamente su rechazo a la titularidad de López Rabadán como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, pues sentenciaron que no convalidarán el ejercicio de una senadora que a nombre propio y por intereses políticos pone en riesgo el trabajo de la Cámara Alta. Las suscritas: Nestora Salgado García, María Mercedes Sánchez Sugia, Martha Guerrero Sánchez, Martha Lucía Mícher Camarena, Antares Vázquez Alatorre, Nanncy Guadalupe Sánchez Arredondo, Gloria Sánchez Hernández, y el senador Miguel Ángel Navarro Quintero, señalaron que la senadora Kenia López en múltiples ocasiones ha manifestado un comportamiento alejado al Reglamento del Senado de la República. De manera reiterada, aseguran que es consistente y deja de lado la investidura que su cargo como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos le confiere, actuando en funciones de sus intereses políticos y a los fines del grupo parlamentario al que pertenece. Por otro lado, recordaron que en julio pasado, durante una reunión la panista expresó una ofensa a la inteligencia de las mujeres: “que una mujer indígena esté al frente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), como respuesta a la decisión del titular del Ejecutivo para que sea una indígena quien presida dicho Consejo”. Las morenistas admiten que estas expresiones no fueron realizadas en el marco de los trabajos e la Comisión de Derechos Humanos, sin embargo, consideran que es discriminatoria y reprobable por parte de cualquier senador o senadora.