CIUDAD DE MÉXICO, 7 de junio de 2019.-  Desde el año 2000, han sido asesinados 148 periodistas, de los cuales 7 han sido victimados en los primeros meses de 2019.

Con esto, México se coloca como el país latinoamericano con el mayor número de homicidios en este rubro, lo que sustenta y justifica que se considere el ejercicio de la actividad periodística en México como de alto riesgo.

«Lo anterior, sin que las autoridades responsables acierten a implementar políticas públicas que permitan vislumbrar que la violencia contra el gremio pueda tener un próximo fin.

Las entidades federativas con mayor número de homicidios de periodistas son Veracruz (22 casos), Tamaulipas (16), Guerrero (16), Oaxaca (16) y Chihuahua (14)», lamentó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) .

En el marco del Día de la Libertad de Expresión, que se conmemora este 7 de junio, el organismo nacional destacó que la libertad de expresión es un derecho esencial de cualquier régimen democrático, por lo que su ejercicio pleno y libre demanda generar las condiciones adecuadas para que periodistas y medios de comunicación puedan hacer uso de la misma con seguridad. 

El Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez dijo que, más allá de coyunturas o filiaciones políticas o ideológicas de cualquier índole, el hecho es que 148 periodistas han sido asesinados desde el año 2000.

Conforme al último análisis realizado por la CNDH a las indagatorias relacionadas con homicidios de comunicadores, se determinó que en cerca del 90 por ciento de los casos existe impunidad, cifra que se eleva a 100 por ciento en los 21 casos de comunicadores desaparecidos y de los 52 atentados a instalaciones de medios de comunicación que se han presentado desde el 2005 y 2006, respectivamente.

Aun cuando algunos expedientes hayan superado los plazos lógicos para una investigación, el derecho a la justicia y a la verdad de las víctimas debe hacerse efectivo, agregó. 

Los estándares internacionales sobre libertad de expresión ponen énfasis en la creación de un entorno adecuado para que periodistas y medios de comunicación realicen sus actividades con plena libertad.

Para ello, es preciso que las autoridades ratifiquen su compromiso con estas libertades básicas, promoviendo el debate público, respetando el disenso y tomándolo como base para la construcción de consensos. 

En este contexto, la CNDH dio a conocer la campaña Con violencia no hay libertad de expresión, que incluye materiales para televisión, radio, medios impresos y redes sociales, y que busca llamar la atención sobre la importancia que este derecho tiene para la democracia, las agresiones diferenciadas que sufren las mujeres periodistas y la necesidad de que las autoridades de procuración de justicia investiguen diligentemente cualquier tipo de crímenes en su contra.