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Lanzan campaña de tatuajes a cambio de botitas
* Corte: crónica de una elección anunciada
* Silva Meza y su plan contra la corrupción
* PAN: montón a Gil, quien pecó de candor
Si alguna posibilidad de modernizarse tiene el rancio Poder Judicial, estamos por verlo.
Usted confirmó ayer lo anunciado aquí el 15 de octubre pasado: el próximo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) será Juan N. Silva Meza.
El sustituirá Guillermo Ortiz Mayagoitia.
Señalamos aquel día, a raíz de la declinación de José Ramón Cossío a participar una vez muerto su principal impulsor, Jesús Gudiño Pelayo, y retirado por traición el apoyo del todavía presidente Ortiz Mayagoitia:
Su prematuro retiro (de Cossío), tres meses antes de la sucesión la elección está prevista para el 3 de enero de 2011-, facilita las cosas para Ortiz Mayagoitia y el principal prospecto: Juan N. Silva Meza.
Si acaso Fernando Franco puede hacerle sombra.
Un dato avala el pronóstico: si en este momento fueran las elecciones, Silva Meza tendría siete votos garantizados.
Siete ministros más cuantos sume cuando empiece la contienda interna y tal vez otro si Felipe Calderón propone y el Senado vota- uno con carrera en la judicatura.
SIN SOMBRA PARA LA PRESIDENCIA
No han cambiado las cosas en 52 días.
José Ramón Cossío no pudo reconstruir la confianza entre los ministros -en especial el de Guillermo Ortiz Mayagoitia, Margarita Luna Ramos y Sergio Vals- y ayer el presidente de la Corte anunció la candidatura de Juan N. Silva Meza.
Hasta hoy es única, pero todavía no se descarta la aspiración de Fernando Franco.
Aunque con prestigio, Franco no tiene mayores posibilidades, pues al menos siete ministros han expresado apoyos a Silva Meza y con la nueva ministra, la sustituta de Jesús Gudiño Pelayo, serán únicamente once los votos posibles.
Lo sorprendente, decíamos al inicio, es cuanto espera a la Corte.
Todo el ideario del seguro prospecto puede leerse en su página de internet y promueve un cambio radical en el Poder Judicial.
Quienes lo conocen lo describen como un hombre fiable, seguro de sí mismo, sin posibilidad de hacer una transa y apegado a derecho.
Tal vez no erradique la corrupción, pero la combatirá como nunca hasta ahora.
Se estremecerán ministros, magistrados y jueces, dicen los colaboradores de Silva Meza.
Ojalá, porque lo necesita la desprestigiada justicia mexicana.
¿QUIEN ENGAÑO A GIL DE LOS PINOS?
A Gustavo Madero ya le acuñaron una frase de campaña.
Contraria a la de su tío abuelo Francisco I. Madero:
-Sufragio efectivo, sí reelección.
Es una mentira absoluta: a través de él se reelige Felipe Calderón como dirigente panista y tampoco llegó por sufragio efectivo.
La única votación registró empate técnico con Roberto Gil Zuarth, a quien todos los demás contendientes -Cecilia Romero, Francisco Ramírez Acuña y Judith Díaz- pretendían destrozar en rondas posteriores con la suma de todos sus simpatizantes.
El sábado por la mañana Gil Zuarth vio venir la avalancha y se hizo a un bajo promesas luego incumplidas por Madero, según denunció.
Erróneamente los medios lo presentaron como el candidato de Los Pinos
o lo engañaron Germán Martínez, Patricia Flores y Jorge Manzanera.
Y sólo él creyó en la neutralidad del poder y en la limpieza del proceso, porque el miércoles 13 de octubre escribimos aquí:
Frente para frenar en el PAN a Roberto Gil.
¿Quiénes lo integraban?
Gobernadores y sus contendientes internos: Madero, Díaz, Ramírez Acuña y Romero, asentamos.
Con esos antecedentes, ¿cuál fue la sorpresa en el Consejo Nacional del PAN?
Sólo el retiro de Gil y la violación por Madero de su propia palabra.