San Miguel de Allende consolida modelo de éxito internacional
TUXTLA GUTIÉRREZ Chis., 19 de febrero 2026- Un vehículo pequeño, cubierto de estampas coloridas y con la leyenda “Les Minis Baroudeurs” —“Los Mini Aventureros” en español— ha despertado la curiosidad de automovilistas y pobladores que recorren las carreteras de Chiapas. Se trata del hogar rodante de una familia francesa que decidió hacer una pausa a su vida laboral para emprender una travesía de un año por México y Centroamérica.
A bordo viajan Christophe Benard, originario de Lyon, su esposa Melody y sus dos hijos de cinco y dos años. Desde hace meses recorren el país con la intención de conocer su cultura, su diversidad natural y su gastronomía, mientras transforman cada parada en una lección de vida para los pequeños.
Durante su estancia en Chiapas, Melody explica que el viaje responde al deseo de fortalecer la convivencia familiar y ofrecer a sus hijos una educación basada en la experiencia directa. La hija menor aún no asiste a la escuela por su edad, mientras que el mayor realiza actividades educativas diarias por alrededor de una hora. “No queríamos solo trabajar y dejar pasar el tiempo; queríamos verlos crecer, conocer y explorar con ellos”, comparte.
México, aseguran, los ha conquistado por la calidez de su gente, la variedad de paisajes y su riqueza gastronómica. Desde su paso por Baja California, donde observaron ballenas y tiburones, hasta su visita al Santuario de la Mariposa Monarca, la familia ha encontrado en el país una geografía que se vive como un libro abierto de naturaleza. La comida mexicana, dicen, se ha convertido también en uno de los grandes recuerdos del viaje.
En Chiapas, su ruta contempla destinos emblemáticos como el Cañón del Sumidero, diversas cascadas y la zona arqueológica de Palenque. Después, planean continuar hacia Chetumal, Bacalar y cruzar la frontera hacia Belice, para seguir su recorrido por Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y concluir en Panamá. Desde ahí, regresarán a Francia para retomar sus trabajos: Melody en el área de recursos humanos para una empresa constructora y su esposo en el sector comercial de combustibles.
No todo ha sido sencillo en el trayecto. La viajera reconoce que uno de los mayores desafíos ha sido conducir de noche por las carreteras mexicanas, debido a los topes, baches y a la percepción de inseguridad en algunos tramos. Aun así, la familia continúa su recorrido con entusiasmo, convencida de que la experiencia marcará la infancia de sus hijos.
Mientras avanzan kilómetro a kilómetro, “Les Minis Baroudeurs” comparten su travesía en redes sociales, donde miles de personas siguen el recorrido de esta familia que decidió cambiar la rutina por el asombro cotidiano del camino.




