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MORELIA, Mich., 8 de septiembre de 2025.- El sitio arqueológico de las yácatas de Tzintzunzan se dejó de abrir por las noches después de la pandemia, ahora se está reconsiderando reabrirlo en estos horarios, pero sería con sumo cuidado y con apoyo del ayuntamiento de ese municipio, expuso a Quadratín Marco Antonio Rodríguez director del Centro INAH Michoacán.
PUBLICIDAD El director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Michoacán, recordó que previo a la pandemia, además del horario regular de las Yácatas de Tzintzunzan, también se abrían por las noches, algo que cambió tras llegar el fenómeno de salud mundial. Contó que actualmente ya no se abre por las noches, y solamente se abre al público en un horario que podría considerarse de manera normal para que los turistas y la gente en general puedan visitarlas.
"Nosotros identificamos que se hacía un corredor importante de ciudadanos que utilizaban ahí para ingerir bebidas embriagantes", externó el funcionario estatal, y esta fue una de las razones principales para este cierre nocturno. Recuerdo que en ese entonces entraba la gente a las yacatas en un horario nocturno e incluso disfrutaba de algunos eventos culturales que el propio INAH preparaba, "luego vino la pandemia y tuvimos que bajar un poco el perfil de esas actividades, pero las yácatas en la temporada de muertos por la noche, las cerramos".
Actualmente, existe una petición por parte de la presidencia municipal de ese pueblo mágico, para que nuevamente se deje abierto este espacio un rato por la noche, pero ello implicaría una cantidad de recursos que el instituto no está en condiciones de sostener, reconoció Rodríguez Espinosa. Estas condiciones se darían sobre todo con el pago a personal para que estén cuidando la zona arqueológica, expresó, ya que por lo antes descrito sí se requiere incrementar la custodia del espacio.
"Además, en la noche se pone un poco más complicado, y luego tratar con gente que llega en estado de ebriedad siempre es un poco más complicado, entonces esto implica movilizar un grupo de custodios que no tenemos, y tendríamos que contratar y esto representa un recurso que no tendríamos", detalló.
A pesar de esto, reconoció que están en pláticas con el municipio para ver si este año se abre la zona arqueológica un poco más de tiempo en la noche, tomando todas las precauciones posibles, porque son espacios que deben de cuidarse porque la cantidad de gente que participa de esta festividad, es decir, en la Noche de Ánimas, es impresionante.
Sí se podría que el propio municipio apoye con las labores de vigilancia del sitio arqueológico, indicó Marco Antonio Rodríguez, esto evidentemente bajo la supervisión de los custodios del INAH, algo que ya ha pasado con la celebración de la K'uinchekua, evento que recibe una cantidad importante de gente. Con esta situación, indicó, han buscado que la zona arqueológica se mantenga en las mejores condiciones, "hasta ahorita los dictámenes técnicos que hemos tenido, nos han permitido declarar saldo blanco en este tipo de eventos asiduos".