Deja tormenta 115 postes caídos y colonias sin luz en Mexicali
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 18 de mayo 2026.– La madrugada de este lunes, personas aún no identificadas ingresaron a robar a las oficinas de Hacienda y al Módulo del Registro Civil del municipio de Cacahoatán, de donde sustrajeron computadoras y equipo de alto valor, informaron fuentes locales.

El hecho representa no solo una pérdida material para las instituciones, sino también una afectación directa a la ciudadanía, ya que en esos espacios se resguardan herramientas indispensables para la atención pública y la prestación de servicios oficiales.

Lo ocurrido vuelve a encender las alarmas sobre la grave situación de inseguridad que se vive en el municipio. Mientras las familias cacahoatecas exigen tranquilidad, orden y protección, los hechos demuestran que la seguridad en Cacahoatán está rebasada, según coincidieron diversos actores sociales.

Rafael Escobar, Oficial del Registro Civil en Cacahoatán, declaró que “no se puede seguir normalizando que las instituciones públicas sean vulneradas con tanta facilidad”, y añadió que “no se puede seguir gobernando con discursos vacíos mientras el municipio queda expuesto al abandono, al desorden y al miedo”.

El funcionario señaló que estos hechos son consecuencia de un gobierno municipal que, a su juicio, ha sido incapaz de garantizar seguridad, vigilancia y prevención. “Y más grave aún —expresó—: cuando un gobierno deja crecer la impunidad, guarda silencio ante la delincuencia y no actúa con firmeza, la ciudadanía tiene derecho a cuestionar si existe omisión, complicidad o pactos oscuros que terminan beneficiando al crimen organizado”.
La población de Cacahoatán, añadió el entrevistado, merece respuestas sobre quiénes fueron los responsables, cómo ocurrió el robo, por qué no hubo vigilancia suficiente y qué medidas reales se tomarán para evitar que esto vuelva a suceder.

Finalmente, el Oficial del Registro Civil subrayó que la seguridad no puede seguir siendo una simulación y que la seguridad de Cacahoatán debe ser prioridad, no discurso.




