GUADALAJARA, Jal., 6 de enero de 2021.- En este Día de la Enfermera, quienes se dedican a esta labor y sobre todo quienes están en la primera línea atendiendo pacientes enfermos de Covid 19 lo único que piden, además de abrazos virtuales, es que las personas se cuiden, que entiendan la necesidad del uso del cubrebocas y la sana distancia para erradicar esta pandemia, describió la Jefa de Enfermeras del Hospital General de Occidente, Victoria Palomar Moya. “Y de repente sí es triste ver las fotos que publican de la gente en fiestas o las calles del Centro llenas de gente sin cubrebocas, cubriéndoles la papada como dicen, pero ni modo, cada quien en su conciencia sabe si se cuida o no se cuida. Nosotros la verdad estamos cumpliendo con nuestra labor, y créame, nosotros estamos mucho tiempo con el paciente y nos gusta mucho lo que hacemos, por eso estamos aquí al frente; con muchos abrazos ficticios, porque no nos podemos abrazar, porque nos podemos contagiar, pero espero que de veras todo el mundo nos mande muchos abrazos y que a lo mejor en un año podamos dárnoslos de a de veras”. Sí es triste ver las fotos que publican de la gente en fiestas o las calles del Centro llenas de gente sin cubrebocas. Victoria Palomar Moya Dijo que la mayoría del personal de este Hospital de Zoquipan ya están recibiendo el conocido como Bono Covid y espera que les cumplan la promesa que realizó en visita a este nosocomio el gobernador, Enrique Alfaro, de basificar a estos profesionales. También mencionó que están en espera de que les confirmen la fecha y el modo como los profesionales de la Salud comenzarán a vacunarse contra el Covid 19, hasta el momento no tienen noticias pero asumen que comenzarían este mes de enero. La jefa de Enfermeras del Hospital de Zoquipan, quien ha dedicado 35 años a esta noble labor, describió que con el paso de las décadas ha tenido todo tipo de experiencias, desde las que la llenan de fe hasta las devastadoras. Pero de manera particular recuerda y describe algo que le sucedió hace cerca de 12 años y que no ha podido olvidar, toda vez que le dejó claro la existencia de un ser superior y de la existencia del alma independientemente de la creencia religiosa que se tenga o no. Recordó una paciente quien fue declarada muerta una mañana después de varios intentos de reanimación, la dejaron en su cama mientras atendía el llenado de sus reportes, 40 minutos después, sin explicación alguna, regresó el pulso de vida de la mujer. “Y de repente levanté la cabeza, vi hacia enfrente donde estaba el cuerpo, y el monitor estaba marcando signos, y yo me quedé viendo al monitor y dije, ¿cómo que tiene signos vitales?, y entonces le hablé al doctor y le dije, vea el monitor, la paciente tenía signos vitales, solita, solita, como que hubiera regresado”. Dijo que fue una de esas cosas que no tienen explicación científica en el área de la medicina, pero que le permitió a la paciente recibir a sus familiares, despedirse de ellos, perdonarse, agradecerse, para horas después finalmente fallecer.