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TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 27 de Octubre 2026.-Alondra Querigma Domínguez Jiménez tiene 31 años y padece problemas de hígado y páncreas y, teme perder una hija de 7 años de edad. Desde 2022 —y formalmente desde 2023— libra una batalla legal contra Rodrigo de Jesús Nájera Rasgado, padre de la menor, a quien acusa de ejercer violencia, junto con su abuelo paterno, Rodrigo Leandro Nájera Torres, trabajador de gobierno en el Paso del Nivel y en la Torre Chiapas, área de telecomunicación, y con un abogado y periodista.
“Yo accedí a todas las peticiones que me hizo con tal de que mi hija conviviera con él”, relata Alondra. Sin embargo, asegura que esa disposición se transformó en un calvario: acoso, amenazas y agresiones que, dice, han llegado hasta su casa en esta ciudad capital, donde hombres en carros sin placas han agredido a su madre y dañado sus pertenencias. “Abusan del poder que tienen, de las amistades que tienen para presumir que me van a quitar de mi hija”, denuncia.
La mujer sostiene que ha solicitado seguridad a la Fiscalía de la Mujer y a la Fiscalía Metropolitana porque teme por su vida, la de su madre, la de sus hijas y la de su padre. “Me la han negado. Hice una denuncia el día lunes. Mi denuncia está en el aire. No la quiere ni la Fiscalía Metropolitana ni la Fiscalía de la Mujer. Me han dicho que me van a brindar protección, pero no han dicho cuándo”, afirma.
El proceso judicial se complica. Alondra asegura que el próximo 29 octubre tiene una audiencia con la jueza del Juzgado Quinto, pero se enteró de ella de manera irregular: “Me han llegado a notificar sin identificarse, no me notifican en tiempo y forma. Yo no sabía que el día 29 tengo una audiencia con la jueza. Me enteré porque comencé a hacer ruido y la directora, subdirectora del CEJUN, habló conmigo, habló con mi abogada, y ahí me enteré”.
El origen del conflicto, según su testimonio, fue una petición concreta: resolver el tema de la higiene de la niña. “Yo solamente estaba pidiendo resolver el tema de la higiene con mi hija y él está exigiendo la guardia y custodia completa de ella”, explica. Alondra teme que el peso de las influencias que atribuye al padre —a quien señala de presumir amistad con el gobernador y con gente de la Fiscalía General y del juzgado— determine el fallo. “Si el día 29 yo me quedo sin mi hija, es por el tráfico de influencias que él tiene”, advierte.
La historia de la menor es igualmente dolorosa. Desde 2020 ha padecido zarra humana y ha sido víctima de mordeduras de perro y gato. Pero lo que más angustia a su madre es su estado emocional: “Mi hija tiene miedo de su propio padre. Mi hija se orina cada vez que va a presentar exámenes porque él la castiga, él amenaza, él le dice que ella no puede gritar, ella no puede llorar, ella se tiene que aguantar cada cosa que él le hace”.
Alondra trabaja horas extras para mantener a sus hijas. Del padre, dice, no recibe apoyo económico: “Él no dice: te vamos a apoyar económicamente. Él dice: te vamos a quitar a la niña”. Con la salud deteriorada y el temor creciendo, insiste en que su lucha no es contra un hombre, sino por una niña: “No soy una bruja a la que tienen que cazar, soy una madre cuidando a su hija, protegiendo a su hija. Temo por mi hija, por favor, ayúdenme”, suplicó.




