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TUXTLA GUTIÉRREZ Chis., 14 de marzo 2026
En medio de un clima de incertidumbre y violencia que persiste en la región norte de Chiapas, fieles católicos del municipio de Copainalá salieron a las calles para realizar el “Viacrucis por la Vida”, una jornada de oración y reflexión marcada por el dolor tras la muerte del sacerdote Juan Manuel Zavala Madrigal, cuyo cuerpo fue localizado el pasado lunes en las inmediaciones del Centro Ecoturístico Laguna Verde, en el municipio de Coapilla.

La movilización religiosa fue encabezada por representantes y autoridades eclesiásticas de la parroquia San Miguel Arcángel del municipio de Copainala, quienes recorrieron las calles del municipio portando la fotografía del presbítero, recordando que el religioso también caminó esas mismas calles del pueblo acompañando a la comunidad en distintos momentos pastorales.
Durante el recorrido, los participantes elevaron oraciones por el descanso eterno del sacerdote y, al mismo tiempo, exigieron a las autoridades esclarecer plenamente los hechos.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, se abrió una carpeta de investigación tras el hallazgo del cuerpo del presbítero en la zona conocida como Laguna Verde, en el municipio de Coapilla. El sacerdote se desempeñaba como vicario parroquial en el municipio de Ocotepec.
Las investigaciones preliminares indican que el religioso había acudido a celebrar una misa en una comunidad cercana. Horas después, alrededor de las 23:00 horas del domingo, se comunicó con un colaborador para informarle que se encontraba extraviado, ya que su vehículo se había quedado atascado en un camino y no sabía exactamente dónde estaba.
Tras varias horas de búsqueda por parte de pobladores y autoridades, el cuerpo fue localizado en las inmediaciones del centro ecoturístico Laguna Verde.

Aunque los primeros reportes forenses apuntaron a una muerte por asfixia por sumersión, el caso ha generado dudas entre habitantes y organizaciones civiles, quienes consideran que el contexto de inseguridad en la región obliga a mantener abiertas todas las líneas de investigación.
El Viacrucis por la Vida no solo tuvo un carácter religioso. También fue un acto simbólico de denuncia ante la creciente violencia que, según habitantes, ha afectado a municipios de la región Zoque de Chiapas, entre ellos Copainalá, Coapilla y Ocotepec.
Durante la caminata, los organizadores señalaron que en la zona se han registrado en los últimos meses hechos violentos vinculados a grupos de la delincuencia organizada, lo que ha generado temor entre la población, desplazamientos temporales y denuncias sobre amenazas, extorsiones y presencia de grupos armados en caminos rurales.
“Elevamos nuestra oración para pedir perdón por todas las faltas contra la vida, recordando que cada vida es un don sagrado de Dios. Que este viacrucis nos ayude a renovar nuestro compromiso de defenderla, cuidarla y respetarla desde su inicio hasta su fin natural”, expresaron los participantes durante una de las estaciones del recorrido.
Para muchos habitantes, la muerte del sacerdote representa más que un hecho aislado. En su mensaje final, los fieles recordaron la labor pastoral del presbítero, quien acompañaba a comunidades rurales y celebraba misas en localidades apartadas.
“Durante este caminar ofrecimos también nuestras oraciones y sacrificios por el eterno descanso del Pbro. Juan Manuel Zavala Madrigal, quien en su momento recorrió estas mismas calles acompañando a nuestra parroquia. Pedimos al Señor que, en su infinita misericordia, le conceda la gracia de contemplarlo ahora cara a cara”, expresaron.
Mientras continúan las investigaciones, la comunidad católica de la región mantiene su exigencia: que la muerte del sacerdote sea esclarecida y que la violencia que golpea a las comunidades de la zona norte de Chiapas no quede impune.




