Retoma León XIV las audiencias generales y vuelve al papamóvil
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 27 de Octubre 2026.-Un informe oficial elaborado por el Centro de Estudios del Cristianismo y las Religiones ha revelado el complejo panorama espiritual de la región. San Cristóbal de Las Casas, en la zona de Los Altos, se consolida como un territorio donde la pluralidad de fe es la norma, albergando un total de 19 credos identificados y 512 asociaciones religiosas registradas formalmente en la entidad.
Para comprender la magnitud de esta diversidad, las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) desglosan el perfil de los habitantes del municipio. Según los datos oficiales, el 62.2% de la población se declara católica. Sin embargo, las doctrinas protestantes y cristianas evangélicas representan una fuerza significativa, agrupando al 29.2% de los ciudadanos. A este mosaico se suma un 8% de la población que manifiesta no profesar ninguna religión, evidenciando un cambio profundo en las prácticas espirituales locales.
La transición hacia esta diversidad no estuvo exenta de conflictos. Los archivos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentan un periodo crítico de intolerancia, registrando 132 episodios de expulsión por motivos religiosos en Los Altos entre 1966 y 1992. De estos casos, 94 afectaron directamente a ciudadanos de San Juan Chamula. Estos antecedentes obligaron a las autoridades a implementar medidas para garantizar la protección de la libertad de culto y evitar que las diferencias de fe derivaran en actos de exclusión.
El informe destaca que la convivencia de múltiples creencias ya no es solo un fenómeno social en las calles, sino que ha transformado la estructura íntima de los hogares. Se estima que en el 51% de las viviendas de la demarcación, sus habitantes profesan dos o más religiones distintas. Esta integración de distintas formas de pensar y practicar la fe ha tenido un impacto directo en la identidad de los sancristobalenses y en la forma en que se organizan las comunidades, consolidando a la ciudad como un referente de diversidad en el sureste mexicano.




