TAPACHULA, Chis.,22 de febrero de 2020.-La organización Una Mano Amiga en la Lucha contra el Sida (UMA), dio a conocer que desde el año pasado dejo de realizar pruebas de VIH a los centros penitenciarios a la población migrante y mexicana, luego de que el gobierno federal les retiro los recursos para financiar a las ONG´S.

Rosemberg López Samayoa, presidente de una mano amiga, enfatizó que existe una fuerte prevalencia con las personas privadas de su libertad “En esos centros no tienen la información o los talleres de prevención tiende a ver a un aumento de casos de VHI o de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)”.

Consideró que en las cárceles ha aumentado entre 15 y un 20 % los casos de VIH. Además, las personas que viven con VIH, han dejado de adquirir sus tratamientos, porque ha habido desabasto en instancias de salud por el cambio del seguro popular por el Insabi.

El activista, remarcó que, con los gobiernos anteriores, se contaba con convenios establecidos donde las organizaciones tenían un plan específico de acción junto con los Centros de Readaptación Social para que los hombres y mujeres privados de la libertad tuvieran las herramientas de prevención.

“No solo se tenía la capacitación, sino que además, se les brindaba insumos como condones, lubricantes y pruebas de VIH, de Sífilis y Hepatitis, sin embargo, ahora no se tiene y tampoco se están realizando al interior de los centros penitenciarios”.

Comunicó que los internos se mantienen en mayor vulnerabilidad ya que al no tener información existen más posibilidades de adquirir un VIH o Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Externo, que las instituciones de salud no cuentan con la capacitación y la preparación adecuada para atender a los grupos vulnerables como son las mujeres que trabajan con el comercio sexual, las personas con VIH o Enfermedades de Transmisión Sexual.