Ley Vicaria existe, pero madres como Ana José aún esperan justicia en Chiapas
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis., 13 de enero 2026.- Los hermanos Víctor e Israel, de 17 y 12 años respectivamente, al igual que Carlitos de 13; murieron la tarde del 1 de diciembre, en tanto que Felipe de 38 años se encuentra grave en el hospital de Las Culturas de esta ciudad; en un hecho en el que participaron policías municipales de Teopisca. A más de un mes, las familias exigen justicia.

En medio del llanto, Juliana Gómez Hernández de 39 años de edad; recuerda que el lunes 1 de diciembre del año pasado, sus hijos Víctor e Israel, de 17 y 12 años respectivamente; salieron a comprar a la tienda a bordo de una moto, pero se encontraron con una patrulla de la policía de Teopisca, quienes los pararon por no portar cascos, según la versión de los elementos.
“No sé qué les dijeron a los niños, pero salieron huyendo y los policías los empezaron a perseguir, a lo cual se les unió otra patrulla”, narra la madre.

De acuerdo con versiones de los vecinos, el accidente se registró cerca de las 17:30 horas, en el kilómtro 1+850 de la carretera que va de Teopisca a la comunidad de Nuevo León. En su huida, los menores se impactaron de frente.
Ambas motocicletas se incendiaron; Víctor y Carlos murieron calcinados en el lugar; Israel falleció días después.
El Señor Felipe es el único sobreviviente y se encuentra grave en el hospital de Las Cultura de San Cristóbal de las casas con múltiples quemaduras en el cuerpo.

En un video que circula en redes sociales se observa a un elemento de Protección Civil de Teopisca que acercan tres tanques extintores al sitio donde arden las motos y los cuerpos de las víctimas, pero no los utiliza, ni auxilia a los jóvenes. Los extintores sólo fueron puestos para las fotos y videos que registraron los agentes.
La versión oficial que les dieron las autoridades a los padres de los menores fue que, con el impacto, una de las motos hizo corto circuito y que provocó el fuego.
José Armando, hermano mayor de Víctor e Israel, relata que él se encontraba con unos amigos en una de las calles de ese municipio, ubicado a unos 33 kilómetros de esta ciudad Colonial, cuando se percató que sus hermanos era perseguidos a alta velocidad por la policía.

“Pedí una moto y fui atrás de mis hermanos, pero calles adelante se acabó la gasolina y, de repente vi que los policías que perseguían a mis hermanos venían de regreso, huyendo del lugar del accidente”.
“Como pude llegue al lugar del accidente, entonces vi que mis hermanos estaban ardiendo, ningún policía de los que estaban ahí hicieron algo para apagar el fuego ni dejaban a los presentes ayudar, solo tomaban fotos y videos”, aclara.
Y “lo que más me duele es que ninguna autoridad hizo nada, solo los dejaron ardiendo”, relata José Armando, de 20 años.
“Intenté en varias ocasiones ayudar a mis hermanos, quería apagar la lumbre con ramas y tierra, pero los policías no me dejaban, me amenazaban con responsabilizarme de lo que pasara. Con todo mi dolor miraba cómo se estaba quemando mi hermano y no podía hacer nada, sólo miré como terminaba de arder”, menciona el joven con voz entrecortada.
“Se fue la mitad de mi vida, con mi hermano Víctor hacia muchas cosas, crecimos juntos y nunca lo había dejado solo, pido justicia por mis hermanos. Qué mal que la policía los persiguiera porque ellos no eran de vialidad, lo que me duele es que ellos tampoco hicieron nada por ayudarlos, ni dejar que las personas los ayudaran”, denuncia.
Juliana, recuerda que ese día los vecinos le avisaron que sus hijos habían sufrido un accidente.
“Me dijeron que fuera al hospital y que llevara documentos, al llegar encontré el cuerpo de mi hijo Israel de 12 años quemado y, una persona me dijo que Víctor estaba en el lugar del accidente, pero los doctores ya no me dejaron ir. Que necesitaba quedarme con el otro que lo iban a intubar y trasladarlo al hospital de San Cristóbal debido a la gravedad por las quemaduras”, relata.
Armando Pérez Jiménez, de 55 años, relata que al regresar a su casa luego de haber ido a un mandado, su hijo José Armando le dio la mala noticia. “Papi mis hermanitos murieron, me dijo mi hijo. No lo creía, si trabajamos apenas antier y estábamos felices, solo salí un ratito y vaya a pasar todo esto le respondí”.
Entonces, “cuando llegué al lugar vi a mi hijo quemado, encima de la moto, me quedé pensando y dije entre mí: si yo he visto accidente y cuando se choca las personas salen volando y quedan tirados en el suelo, unos por aquí y otros por allá, pero mi hijo estaba en la moto”, insiste.
Armando, de oficio albañil, explica que las personas que viven en el lugar le dijeron que antes del accidente se escucharon dos disparos y, luego una explosión, versión que no coincide con la oficial.
Armando señala que no permitió que se llevara el cuerpo de su hijo al Servicio Médico Forense (SEMEFO). “Yo mismo me lo llevé a mi casa y, luego lo sepultamos”, explicó.
Víctor trabajada en la albañilería con su papá; dejó a su esposa con cuatro meses de embarazo.
Israel, quien el 8 de enero habría cumplido 13 años, sobrevivió 18 días y falleció a unas horas de ser trasladado a un hospital especial para personas quemadas en Texas, Estados Unidos. Cursaba el segundo grado de secundaria y quería ser médico.
La señora Lucia Guadalupe Álvarez Méndez, de 38 años, es esposa de Felipe Velazco, dice que ninguna autoridad se acercó a ellos a ofrecer apoyo a ella y sus seis hijos, con edades de los siete a los 20 años.
El señor Armando se queja que el presidente municipal de Teopisca, Luis Alberto Valdez Díaz, no se acercó a las familias para fijar una postura por los hechos que involucran a sus policías.
Sin embargo, el comandante de la policía municipal, Luis Ramos Durán, envió a una persona a la casa de la familia con 15 mil pesos. Don Armando cree que fue para comprar su silencio, pero señala que la vida de sus hijos no tiene precio.
También responsabiliza a las autoridades municipales de lo que les pase a él y su familia, pues su hijo José Armando y otras familias han sido hostigados y amenazados por la policía municipal.
El señor armando hace un llamado al gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, a que se haga justicia.
“Quiero justicia, por favor señor gobernador, porque en Teopisca no la hay. Te lo pido, te lo suplico. No quiero que ninguna otra familia pase por lo que nosotros estamos pasando”, dice el padre de familia.




