TAPACHULA, Chis., a 3 de febrero de 2019.- En medio de la obscuridad, la madrugada de este domingo, unos dos mil centroamericanos, la mayoría de origen hondureño, cumplieron su palabra de no quedarse en Chiapas y avanzan en caravana a Estados Unidos, con su tarjeta humanitaria en mano

En esta caravana, viaja Pablito, un niño hondureño que al igual que Dayana, Stefannie y Magnolia acompañan, cada una, a su madre. En un viaje que ya no justifica el sacrificio de caminar, bajo los rayos del sol, frío, lluvia, sed y hambre si Andrés Manuel López Obrador cumplió, con documentarlos para permanecer legalmente en territorio mexicano

Desde su carreola, Pablito de escasos dos años de edad,  observa el rostro cansado y sudoroso de su madre, que releja las huellas del sol.

Ajeno, al sacrificio de su madre, Pablito regala sonrisas sin comprender los obstáculos que tendrá que realizar su madre para concretizar ,”El Sueño Americano”

En este grupo, la mayoría de los hombres, mujeres y niños viajan a Estados Unidos, sin dinero, medicinas, ni alimentos por lo que pretende pernoctar en el municipio de Huixtla. Una localidad que se ubica a escasos 82 kilómetros del Río Suchiate que sirve de división política entre México y Guatemala.

Una veintena de representantes de medios de comunicación, siguen en forma discreta el avance de estas dos mil personas, misma que carece de las medidas de seguridad que se habían implementado en caravanas pasadas.

En este primer día, productores de mango de la región, les obsequiaron la fruta que no alcanzo el tamaño y calidad de exportación para comercializarla con los países del norte