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Tuxtla Gutiérrez, Chiapas -Locatarios del mercado Juan Sabines realizaron este miercoles una movilización y el cierre parcial de vialidades en el centro de Tuxtla Gutiérrez, en protesta por el incremento del comercio informal que —afirman— los mantiene en una situación crítica por las bajas ventas y condiciones de inseguridad.
La protesta fue encabezada por Guadalupe Pineda Jiménez, locataria y presidenta de la mesa directiva del mercado Juan Sabines, quien señaló que el hartazgo entre comerciantes formales ha llegado a un límite.
“Estamos hartos de que el comercio informal nos esté rodeando y provocando con sus ventas enfrente del mercado, y que política fiscal y el presidente municipal no hagan nada”, denunció Pineda Jiménez. Aseguró que la presencia de vendedores ambulantes en calles y banquetas es “anticonstitucional” y que cada administración municipal permite que su número aumente.
La presidenta de la mesa directiva estimó que alrededor de cuatro mil comerciantes informales operan actualmente en el primer cuadro de la ciudad.
“Afuera hay de todo: carne, pollo, ropa, accesorios. Todo eso nos afecta directamente en las ventas”, afirmó.
De acuerdo con Pineda Jiménez, el mercado Juan Sabines cuenta con cerca de mil locatarios, pero entre empleados y familias dependientes de esta actividad suman aproximadamente tres mil personas afectadas. A la protesta de este martes también se sumaron comerciantes del mercado Pascacio Gamboa, y se espera el respaldo de otros centros de abasto de la capital en los próximos días.
La representante de los locatarios aseguró que, pese a solicitar mesas de trabajo y la reubicación del comercio informal conforme al reglamento municipal, no han obtenido respuestas claras.
“Se avientan la bolita: que es asunto del director, de Mayorga, del secretario de Servicios Municipales, de Política Fiscal. No aterrizan nada, no nos dan fecha, no nos atienden”, reprochó.
Los comerciantes han ingresado oficios para pedir que se respete la norma que establece que los ambulantes deben ubicarse a dos cuadras a la redonda de los mercados, pero afirman que la autoridad no ha actuado.
Pineda Jiménez agregó que muchos clientes expresan temor e incomodidad por caminar entre puestos irregulares, lo que afecta aún más la afluencia al interior del mercado.
“No pueden estacionarse, hay mucha inseguridad. No se puede caminar en las banquetas, están llenas de altos, bajos y vendimia. Los clientes nos dicen que ya no quieren venir”, explicó.
Según los locatarios, las pérdidas económicas oscilan entre 50 y 80 por ciento.
Finalmente, hicieron un llamado al Gobierno del Estado para que intervenga y atienda su demanda principal: la reubicación del comercio informal a dos cuadras del mercado, lo que —aseguran— permitiría recuperar ventas, movilidad y seguridad para compradores y peatones.
“Esto está muy sencillo: pedimos que se respete el reglamento. Que los ambulantes se retiren dos cuadras de nuestro mercado. Solo pedimos orden”, concluyó




