TAPACHULA, Chis.,9 de enero de 2018.- La diócesis de esta ciudad, asumió la dirección y el control del albergue diocesano “Belén” que por muchos años estuvo a cargo del padre Flor María Rigoni.

El coordinador diocesano de la dimensión pastoral de la movilidad humana, César Augusto Cañaveral Pérez, dio a conocer que toman este lugar de acogida para los migrantes, pero ahora tendrá un mayor control, será más ordenado y habrá mayor seguridad para los centroamericanos. Cañaveral Pérez, anunció que a los migrantes, se les ingresará al albergue, ahora ya no estarán afuera, además de cumplir con la tarea evangélica, brindándoles los alimentos y un techo seguro.

“A partir de este miércoles, hemos tomado la decisión de que todo migrante que llegue al albergue se le va leer el reglamento, pero tiene que estar dentro del lugar, el que esté afuera ya no será responsabilidad nuestra, todo aquel que llegue a tocar la puerta será recibido”.

La capacidad de atención del albergue diocesano, es de 180 personas. El nuevo responsable del albergue, explicó que a los extranjeros que se mantengan al interior se les brindara actividades culturales que serán impartidas por otras organizaciones para mantenerlos activos. Aclaró que el albergue diocesano, es un lugar de paso máximo tres días.

Asimismo, comunicó que se tienen a migrantes que se encuentran en calidad de solicitantes de refugio, quienes se les atenderá hasta que concluyan su trámite con la Comisión Mexicana de Ayuda Refugiados (COMAR).