Reinserción social: el reto de volver a empezar tras la prisión
Tuxtla Gutiérrez, Chis.— El Colectivo Madres en Resistencia Chiapas y familias víctimas de feminicidio reinstalaron una antimonumenta en las inmediaciones de la emblemática Cabeza Maya, con el propósito de convertir este espacio en un punto de encuentro, memoria y exigencia de justicia para las mujeres asesinadas en el estado.
La estructura, elaborada hace más de siete años por colectivas feministas, posee un profundo valor histórico y simbólico. De acuerdo con las participantes, la pieza ha sido retirada en diversas ocasiones, incluso por instrucciones del entonces funcionario Ángel Torres, luego de haber sido colocada inicialmente en el Instituto del Deporte y posteriormente frente a la Fiscalía General del Estado. En cada ocasión, fue rescatada por las propias madres y hoy regresa nuevamente al espacio público.
Durante la intervención, las colectivas pidieron a la ciudadanía respetar la cruz instalada junto a la antimonumenta, al tratarse de un símbolo de solidaridad y acompañamiento para las familias que han perdido a una hija, hermana o madre a causa de la violencia feminicida.
Adriana Gómez Martínez, madre de una joven víctima de feminicidio asesinada en 2020 dentro del Instituto del Deporte, explicó que la antimonumenta fue instalada el día anterior, aunque desde el 25 de noviembre las madres se trasladaron al sitio para realizar una huelga y colocar la cruz que acompaña la estructura.
“Es un lugar donde las víctimas de feminicidio vamos a venir, donde podamos recordar a nuestras hijas. Aquí comienzan siempre las marchas, siempre pasan por este punto”, expresó.
Gómez Martínez adelantó que la antimonumenta será inaugurada con la presencia de Irenea Buendía, madre de Mariana Lima y referente nacional en la lucha por la justicia feminicida. Buendía obtuvo una sentencia histórica que establece tres efectos clave: sancionar a servidores públicos omisos o negligentes, reconocer el derecho de las familias a un memorial y garantizar la reparación integral del daño.
La madre relató que la cruz colocada junto al monumento tiene una larga historia. Fue creada colectivamente por feministas y, tras ser arrancada de distintos espacios públicos, fue recuperada en cada ocasión por las familias. “Ya la tenemos desde hace cuatro años. La cuidamos y decidimos que este era el lugar más visible, donde inician las marchas y donde podemos reunirnos para exigir justicia”, señaló.

Las madres también entregaron un documento dirigido a Ángel Torres para solicitar que las autoridades garanticen la permanencia y el respeto de la estructura. “Pedimos que se respeten nuestros derechos. Varias colectivas, organizaciones y la ciudadanía nos respaldan”, afirmó Gómez Martínez.
Las integrantes de Madres en Resistencia confirmaron que han brindado acompañamiento a la familia de Yerli Yaritza, joven asesinada recientemente en Ocosingo. Recordaron que la madre de la víctima formó parte del colectivo en sus esfuerzos de búsqueda y participación en reuniones previas.
“No debió ocurrir este feminicidio. Es doloroso ver que las autoridades hablan de apoyos y reconocimientos, pero las madres víctimas no tenemos acceso a ellos. No ha habido empatía ni reuniones con nosotras”, lamentó Gómez Martínez.
Finalmente, las madres hicieron un exhorto a la ciudadanía y autoridades para evitar daños al monumento y a la cruz:
“Para mí es un pedacito de mi hija. Lo hicimos con amor. Desde el fondo de mi corazón pedimos que lo respeten. Nos duele cuando tiran lo que para nosotras es memoria. No queremos seguir peleando por algo que debería ser respetado”.
Con esta reinstalación, los colectivos buscan mantener viva la exigencia de justicia y asegurar que las víctimas de feminicidio en Chiapas no sean olvidadas.




