Ley Vicaria existe, pero madres como Ana José aún esperan justicia en Chiapas
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 30 de junio 2026.-Chiapas vive una paradoja educativa: cada año más de 20 mil jóvenes obtienen un título universitario, pero el mercado laboral local no logra absorberlos. De acuerdo con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, el 80 por ciento de estos egresados no encuentra un empleo formal relacionado con lo que estudió, lo que convierte al estado en uno de los más complejos del país para iniciar una vida profesional.
En territorio chiapaneco, la saturación es evidente en carreras como Derecho, Administración, Pedagogía y Psicología, las cuales concentran el mayor número de graduados. El Comité Estatal de Información Estadística y Geografía reporta que apenas 226 mil 677 profesionales están ocupados en la entidad, una cifra que resulta insuficiente frente a la cantidad de personas que ya concluyeron una licenciatura y buscan insertarse laboralmente.
La falta de oportunidades empuja a cerca del 20 por ciento de los jóvenes a migrar hacia zonas metropolitanas como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, donde la oferta industrial y de servicios es más amplia. Sin embargo, para quienes permanecen en Chiapas, el panorama es desalentador: el INEGI señala que la informalidad laboral supera el 67 por ciento, lo que limita severamente las opciones de empleo digno y movilidad social.
Los empleos que existen tampoco son sinónimo de bienestar. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo indica que el 50.8 por ciento de la población ocupada en el estado enfrenta condiciones laborales críticas, con salarios bajos y métodos de contratación poco claros. Además, alrededor de 150 mil personas chiapanecas necesitan desempeñar más de un trabajo para completar sus ingresos mensuales.
Otro dato que enciende las alarmas es que el 66.6 por ciento de la población con título universitario en Chiapas se encuentra en situación de exclusión social, un factor que dificulta aún más la inserción laboral, sobre todo entre las mujeres jóvenes.
Para hacer frente a esta realidad, la Secretaría de Educación puso en marcha la Línea de la Educación de la Mujer (LEM), una iniciativa diseñada para mejorar la calidad de vida de las chiapanecas a través del acceso a mejor educación y empleos formales.




