Una presidenta científica, una ciencia para México
Faltaba el piano, un libro. Y los avisos
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Hay avisos. La situación se complica y es urgente que el gobierno federal tome una decisión.
Ya son dos por lo pronto, Chihuahua y Querétaro, los que descaradamente mantienen
relaciones directas con el imperio, en hechos que han salido a relucir con el agravante en el
caso de Querétaro, de que el embajador estadounidense en México Ronald Johson, ya viaja
a ese lugar y ha dado aportes para estructuras del gobierno estatal, sin haber informado al
gobierno federal. Por lo pronto son casos que violan la soberanía de un país. La función de
los embajadores no es esa. Lo mismo hacía Ken Salazar del partido Demócrata gringo, y se
le veía con su sombrerote esculcando datos en zonas de Michoacán y otros sitios, a los que
no tenía que ir. Si en los casos mencionados no hubiera algo extraño, lo avisarían. Es
urgente, repetimos, investigar esos casos.
EL QUE ESCRIBE LIBROS, DEBE APORTAR ALGUNOS. ES VÍNCULO CON EL LECTOR
Si se tiene una columna que privilegia los libros, vale contribuir con algunos de ellos. Un
punto importante que se ha destacado en estas páginas es la presencia de escritores que
además de sus libros, escriben en forma abierta para dar a conocer sus obras a los lectores.
En el prólogo que estoy leyendo del gran teórico, escritor y filósofo valenciano, José
M.Valverde, sobre el Ulises de James Joyce, el español menciona en forma reiterada como
las noticias sobre su biografiado se encendían de muchas maneras, mientras se acercaba la
publicación para presentar el libro. Y está la forma como advierten medios la salida de libros,
que ya plantea sobre el interés que puede exhibirse. Tratándose de modestos escritores
como es mi caso, esa idea se limita a un sector que no deja de ser importante, porque es a
los que se debe buscar para que lean, que no es lo que se llama gente culta, sino parte del
conglomerado ciudadano que uno busca: van de inmediato a cajeras, vigilantes,
trabajadoras de casas, personas modestas en sus trabajos, de los que he recibo análisis y
respuestas que me dejan sorprendida.
UN LIBRO DIVERSO, DEBE PRESENTAR OPCIONES DISTINTAS AL LECTOR
En mi anterior libro, Flagelus, que lleva entre sus páginas cuestiones como el Sonido 13, el
Eurocomunismo, los principios de la fotografía, etcétera, publico una entrevista a Amparo
Montes la cantante que gustaba a muchos lectores y para ellos se centró el libro. La lectura
siempre debe tener un sentido. A lo largo de los años periódicamente he presentado el ultimo
de los libros que escribo. Ahora les presento el número 16, Faltaba el piano (Groppe
septiembre 2026) en el que exhibo un compendio de algunas crónicas que han recalcado
algunos puntos de vista que más interesan a un lector, aparte de ser leído. Gusta mucho
aquel sistema de los libros por entrega, que fue por cierto uno de ellos el Ulises, que pese a
ser considerado una de las agrandes novelas del siglo XX, recibió a veces repulsas no por el
el libro sino por el lenguaje que no gustaba a la gente convencional. En ese sistema de
entregas, muchos grandes escritores la hicieron y después reunieron sus escritos y editaron.
Por eso hay tantos libros tan gordos. En el mencionado de Joyce (Bruguera 1984), el primer
tomo es de 500 páginas, más las 70 del prologuista.




