Maligna autocensura
La tranquilidad que da el Lábaro Patrio, nuestra bandera,
Teresa Gil
[email protected]
El día de la Bandera, 24 de febrero con nuestro Lábaro Patrio, la situación llega más
calmada después de la conmoción en el país, por la muerte del capo de la CJNG. Las clase
se reanudan los vuelos vuelven a tomar ruta, y empieza a manifestarse la actividad cotidiana.
El gobierno asume sus asuntos urgentes, la reforma electoral aparece, tanto como el tema
de las pensiones, así como el caso de Cuba. Al respecto hay denuncias de cubanos que
viven en Miami de que el gobierno de Estados Unidos ha cerrado la posibilidad de enviar
cosas urgentes a familiares que viven en la isla. Donald Trump por su parte, afanado en su
venganza contra la Corte Suprema por pararle un tipo de aranceles, sigue en su venganza
aplicando el 15 por ciento a muchos países. En tanto, el caso Epstein sigue adelante y va
copando al mandatario, poco a poco.
LA INFORMACIÓN SOBRE EL CASO OSEGUERA EXHIBIÓ LAS PEORES MENTIRAS
Una vez más, ese sector del periodismo mexicano -si es que en realidad son periodistas-,
volvió a exhibir la falsedad de lo que informan a diario en columnas, distrayendo la realidad
de lo sucedido. Los llamados comunicadores que todos conocemos, le atribuyeron a Estados
Unidos el caso de Jalisco, cuando era público que el Ejército, la Guardia Nacional, las
Fuerzas Armadas mexicanas y el sector de Seguridad, coordinaban todo con los estados.
Estaban al frente del hecho y dieron seguridad al país en el momento más tenso. Es grave
que se mienta en momentos cruciales cuando la gente necesita con carácter urgente noticias
efectivas. Hablar de falta de realidad de un caso cuando no hay pretensión de júbilo ni de
promoción, es absurdo además, porque es el momento en el que se precisa de la mayor
verdad.
NUESTRA BANDERA APARECE EN ESCENA PARA DARNOS VALOR Y TRANQUILIDAD
Es curioso que la presencia de nuestra bandera ocurre siempre ante un acontecimiento
perturbador o de gran valía. En este último caso se yergue para dar júbilo al país, con sus
alegres tres colores y todas las bellas historias que se derivan de ellos. Pero en el caso
actual llega un día después de un momento tenso, como un especie de apoyo, de presencia
simbólica para darnos ánimo y tranquilidad. La norma en la que aparece es de 1980 Ley del
Escudo, la Bandera y el Himno Nacional, nuestros tres símbolos. Fue en 1968 cuando se
configuró tal como está presentada ahora, aunque Vicente Fox trató de cambiar el águila. A
partir de ese lábaro hay varias posturas que la determinan, pero una que llama la atención es
la que se sostiene que una bandera nunca debe tirarse cuando envejece o se rompe.
Nuestra Bandera no puede entrar a la basura. Se pide entonces, que a tan bello símbolo le
digamos adiós y la convirtamos en ceniza. Decía el poeta Carlos Pellicer:
La bandera mexicana
verde, blanca y roja,
en sus colores arroja
las patria en voz sogberana




