Itinerario político
Camilo el cura guerrillero, vive en su lucha
Teresa Gil
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Sesenta años después de su muerte, fueron encontrados los restos del cura guerrillero
colombiano Camilo Torres Restrepo. El religioso fue asesinado por las fuerzas del Ejercito
Nacional de su país, cuando aliado con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), decidió que
su lucha tenia que ser frontal. El encuentro de sus restos ha causado mucha expectación no
solo en su país, porque a lo largo de los 60 años que han pasado desde su muerte, Camilo
fue un ejemplo de como desde la religión una persona puede decidir que sus deseos de
liberación tienen que enfrentarse directamente. Todo lo que marcó su vida, fue escrita en
varios libros, en especial el de Walter J. Broderick, Camilo el cura guerrillero ( Círculo de
lectores Bogotá 1977) quien agregó otro reciente, con el nombre de Camilo con el ELN
(Círculo de lectores 2015).
LA LUCHA DE RELIGIOSOS DE LA TEOLOGÍA, CANCELADA DESDE EL VATICANO
Camilo era un estudioso, sociólogo de profesión, maestro creador de universidades,
estudioso de la situación que vivía el entorno de Latinoamérica en especial su país Colombia,
y desde luego parte de la ya muy presente Teología de la Liberación. Precisamente a partir
de esa lucha ecuménica que daba esa teología con raigambre en ese momento en todo el
continente latino, llegó a la conclusión, consultada incluso con teólogos y altos políticos, que
en determinados momentos había que enfrentar los cambios con su propia persona. Hubo
quien lo comparó con Ernesto Che Guevara, asesinado más de un año después que él, en
octubre 1967. Camilo se unió al ELN en 1965 con el seudónimo de Argemiro, y un año
después el 15 de febrero de 1966, murió en un enfrentamiento en San Vicente Chucuri , con
el ejército oficial. Desde entonces sus restos habían sido buscados y hubo presidentes que
dieron facilidades para encontrarlos.
EN 1986 CON LA GIRA PAPAL HUBO MOLESTIAS EN PREGUNTAS EN TORNO A
CAMILO
En julio de 1986, con la gira del papa por Colombia, la Teología de la Liberación ya estaba
inserta en algunos medios católicos y desde luego en creyentes. Se planteaba entonces el
ecumenismo aliado incluso a la izquierda. Parece que eso molestó al papa. Yo cubrí la gira y
fui invitada por un amigo con el que coincidí anteriormente en el Vaticano, a comer a su casa
y ahí me presentó al escritor Walter Broderick autor de los dos libros mencionados. Y mi
amigo me pidió llevar algunos libros y revistas sobre la lucha teológica a las conferencias de
prensa. Las dejé en una mesa central, pero después visité a varios representantes teológicos
liberacionistas y la verdad que eran muchos. Las entrevistas fueron publicadas en el diario
Unomásuno. El gobierno de entonces de Belisario Betancur, tenía apertura al grado que
hasta los propios guerrilleros llegaron a mi hotel a dar información. Después, cuando el papa
ordenó a los religiosos a cercenar su postura religiosa, algunos no quisieron y fueron
expulsados. El movimiento bajó la lucha y terminó como ahora, en un anhelo de regresar a
lo que se había avanzado. Para muchos de los representantes de esa postura, fue Juan
Pablo II enemigo del comunismo y todas las expresiones progresistas y de izquierda, quien
censuró con órdenes, su final. Los que eran parte de esa iglesia, aceptaron.




