Itinerario político
¡CLAUDIA DESAPARECE
A LOS DESAPARECIDOS!
RICARDO ALEMÁN
No solo es grotesco, sino grosero.
Se trata de la orden presidencial para “desaparecer” a los
desaparecidos, en un país que ostentaría el Récord Ginness por su
escandaloso número de mexicanos extraviados y no localizados.
Sí, en otro intento oficial por borrar la tragedia que enfrentan
cientos de miles de familias que viven la dolorosa desaparición de “un ser
querido”, en su mañanera del pasado viernes 27 de marzo del 2026, la
“señora presidenta” montó un circo para intentar ocultar la realidad de las
atrocidades cometidas durante los gobiernos del “narco-partido” Morena.
En esa simulación, Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado
Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó que,
hasta hoy, en México, se tienen contabilizados un total de 132 mil 534
casos de personas desaparecidas, desde 2006 a la fecha.
Además, explicó que sólo el 33 por ciento de esa cifra –es decir, 43
mil 128 casos--, tienen los datos suficientes para la búsqueda.
Sí, datos grotescos y groseros.
Y es que, igual que su mentor, de nombre López Obrador, la
presidenta Claudia Sheinbaum recurrió al clásico de la estulticia: “si no
puedes cambiar la realidad, por tu incompetencia probada, entonces
cambia los números”.
Y así, de un plumazo, los más de 200 mil desaparecidos que han
reportado distintas ONGs, quedaron en solo un poco más de 132 mil
desapariciones, según la cifra oficial al 27 de marzo del 2026.
Peor aún, la tarde del sábado 28 de marzo del 2026, antes del
arranque del juego México Portugal –en el otrora Estadio Azteca--, otra
orden presidencial retiró miles de fichas de desaparecidos, que habían
sido pegadas en las paredes del estadio. Denuncia que también fue
borrada en un intento desesperado de que el mundo no se entere de la
tragedia de los desaparecidos en México.
¿Y quién se atrevió a cuestionar ese descomunal despropósito?
Muy pocos, ya que México vive una dictadura populista que somete
a la mayoría de la prensa, radio y televisión, además de plataformas
digitales.
Sin embargo, la realidad sigue su curso implacable.
Y es que, por ejemplo, el Departamento de Estado de Estados
Unidos difundió un mapa interactivo con el nivel de riesgo para viajar a
cada país del mundo; un mapa que coloca a México como uno de los
lugares más peligrosos del orbe, a la altura de Irán, Rusia y Somalia.
Sí, preparado para alertar a sus ciudadanos frente al mundo, el
informe del Departamento de Estado de Washington, revela que México,
en general y en especial cinco entidades federativas, son un verdadero
peligro para los viajeros norteamericanos.
Se trata de los estados mexicanos de Sinaloa, Zacatecas,
Tamaulipas, Colima, Michoacán y Guerrero, entre otros.
Todo ello sin contar con la crisis de seguridad y violencia que viven
los centros turísticos del sureste del país, como Cancún, Playa del Carmen
y Tulum, en Quintana Roo, y la creciente violencia en la capital del país, la
mítica Ciudad de México.
Lo cierto es que a causa de la incompetencia oficial y, sobre todo,
producto de la alianza política entre Morena y el crimen organizado, a
ninguna autoridad y a ningún gobierno le importan las cifras reales de la
violencia, de los feminicidios y, sobre todo, de los desaparecidos.
Y es que sin las respectivas “carpetas de investigación”, no existen
los crímenes violentos, los feminicidios y los desaparecidos.
Peor aún, en el gobierno de Claudia Sheinbaum se han elevado los
requisitos para denunciar un crimen, una desaparición, un feminicidio o
incluso delitos como el cobro de piso.
Es decir, que de manera deliberada se dificulta hasta el extremo la
integración de una “carpeta de investigación”, con el fin de borrar la
realidad y bajar los intolerables números de la violencia en México
Y ay de aquel que no llene esos requisitos, porque entonces el
crimen no se cometió, la desaparición no ocurrió y el feminicidio tampoco.
Y por esa razón, en México quedan impunes, por lo menos el 99 por
ciento de los crímenes violentos, las desapariciones y los feminicidios;
impunidad que confirma que los gobiernos de Morena son aliados de las
bandas criminales y que los verdaderos mandones son los mafiosos del
crimen, mientras que los políticos de Morena –desde Palacio y Palenque--,
no son más que sirvientes de esos criminales.
Y si lo dudan, apenas el pasado viernes 27 de marzo del 2026, una
periodista preguntó la opinión de la presidenta sobre la decisión del
gobierno de Argentina, de clasificar como “terrorista” al Cartel de Jalisco
(CJNG)
¿Y que creen que pasó?
“¡Prefiero no opinar!”, respondió la presidenta de México.
Sí, no existe duda de que México vive un “narco-Estado”.
Se los dije.
Al tiempo.




