PANTELHÓ, Chis., a 13 de julio 2021.-Tres indígenas tzotziles fallecieron al estallar un vehículo en el que se transportaba explosivos la noche del pasado miércoles, cuando se registraban enfrentamientos entre integrantes del crimen organizado y el recién conformado grupo de Autodefensa del Pueblo “El Machete”, que provocó el desplazamiento forzado de más de dos mil personas de este municipio y Chenalhó.


La explosión ocurrió aproximadamente a las 9:15 de la noche del pasado miércoles, a unos 100 metros de una vivienda donde dormía una familia integrada por dos adultos e igual número de menores, quienes resultaron ilesos; pero la casa de concreto y techo de lámina resultó con daños severos estructurales; así como el plantel del Colegio de Bachilleres de Chiapas (COBACH) número 59 con los vidrios de las ventanas rotos.


Fue hasta la mañana del pasado jueves que cesó un poco los enfrentamientos, cuando los pocos pobladores de este municipio con 22 mil 011 habitantes tzotziles; se atrevieron a salir a la calle, y se percataron que en el lugar había restos humanos dispersos y dentro del vehículo al parecer una persona calcinada.


“No se tocó nada ya que pensamos que vendrían las autoridades a dar fe de los hechos, pero horas después nos dimos cuenta que los perros se habían comido los pocos restos humanos que salieron volando con la explosión”, narraron.

Durante un recorrido que El Universal realizó el pasado domingo en el poblado, ubicado en la región V Altos Tzotzil-Tseltal, se observó el vehículo calcinado impactado sobre la barda de un terreno.
A unos 50 metros del vehículo quemado, tirado en el suelo había una cartera vacía, una chancla de plástico negra, un pequeño pedazo de tela negra y manchas que se mezclaban con la tierra; así como pasto y arbolitos quemados.


También otro vehículo, una estaquita color roja, con los vidrios rotos, fue dejada abandonada atravesada en la estrecha calle de concreto.
En otro extremo de la cabecera municipal, se encontró otro carro quemado, que daba cuenta del enfrentamiento entre grupos del crimen organizado y las autodefensas del pueblo.
Antes de llegar a este municipio, localizado a poco más de 100 kilómetros de la capital chiapaneca; en la comunidad de Mitontic, muy cerca de la cabecera municipal de Chenalhó efectivos del Ejército Mexicano revisaban minuciosamente a todos los vehículos que circulaban, ya que también buscan el armamento, municiones, fornituras y otros artículos bélicos que les robó un grupo armado en la comunidad de Majomud, Chenalhó.
Cuatro cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) custodiados por un centenar de efectivos de la Guardia Nacional (GN) llegaron a este municipio para reestablecer el suministro de la energía eléctrica.
Antes de llegar a la comunidad de San José del Carmen, donde el pasado jueves emboscaron a elementos de la Guardia Nacional y Policía Estatal, con saldo de seis heridos; se encontraban retenes militares.

Muy cerca, aún se encontraban los vehículos quemados y decenas de cartuchos percutidos.
Las fuerzas armadas tomaron el control de la cabecera municipal escenario de los enfrentamientos que iniciaron desde la madrugada del pasado miércoles; para generar un clima de paz y tranquilidad, que permita a los desplazados retornar; pero aún hay temor entre la población ya que dicen “los malos siguen aquí”.
La violencia estalló tras el asesinato en la cabecera municipal de Simojovel del catequista y expresidente de la organización Las Abejas de Acteal, Simón Pedro Pérez López; responsabilizando de los hechos a grupos del crimen organizado que presuntamente tienen nexos con la presidenta municipal actual, Delya Janeth Flores Velasco y electo, Raquel Trujillo Morales.
El día de su funeral, en la comunidad Nuevo Israelita fueron localizados en una vivienda, dos explosivos y tres detonadores, que militares no pudieron desactivar y tuvieron que explotarlos.
La madrugada del miércoles, un grupo armado irrumpió en la cabecera municipal para enfrentar a sicarios del crimen organizado; que dos días después a través de un comunicado informaban que eran autodefensas del pueblo nombrado El Machete.
Este grupo al igual que la diócesis de San Cristóbal de las Casas y el coordinador de la Pastoral de la Movilidad Humana (PMH) y párroco de Simojovel, Marcelo Pérez Pérez han denunciado homicidios, abusos, robo de tierra y de vehículos, así como desplazamiento forzado de indígenas realizados por caciques y narcopolíticos coludidos con el crimen organizado