CIUDAD DE MÉXICO, 2 de julio de 2020. — Una vez más el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, hizo un exhorto al gobierno de Guanajuato, encabezado por Diego Sinhue Rodríguez Vallejo para que se realice una investigación de la procuración de justicia y seguridad de la entidad.

Luego de la masacre de 28 personas en un centro de rehabilitación para adictos clandestino, ubicado en la comunidad de Arandas del municipio de Irapuato, que es uno de los episodios más violentos en la historia reciente de ese estado, López Obrador insistió en que no se dejará de apoyar a la población.

Al ser cuestionado sobre este homicidio múltiple en la conferencia matutina de este jueves, el Jefe del Ejecutivo reiteró que no se va a abandonar a los guanajuatenses, pues se mantendrá un refuerzo de seguridad con elementos de la Secretaría de Marina (Semar), de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y de la Guardia Nacional, para proteger a la población.

“Es una situación muy grave lo que se está padeciendo en Guanajuato, vamos a seguir apoyando, eso no tiene que ver con cuestiones políticas, partidistas”, afirmó en el Salón Tesorería del Palacio Nacional.

“Nada más el llamado a que se trabaje de manera coordinada, hay gobernadores que así como nosotros tenemos reuniones todos los días, así como nos reunimos temprano, esto se replica en la mayoría de los estados y hay gobernadores que asisten a esas reuniones, la mayoría, yo recomiendo que los gobernadores no deleguen esta responsabilidad y que vayan a las reuniones, que ellos encabecen estas reuniones”, añadió.

Exhortó para que se trabaje de manera coordinada, “porque hay casos en donde (los mandatarios) no van, no quiero hablar de eso porque no se trata de culpar sino de que se trabaje de manera conjunta, de verdad que se haga a un lado la hipocresía”.

Confirmó que Diego Sinhue Rodríguez habló con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero para solicitar ayuda, tras esta masacre. López Obrador aludió una vez más a que se revise la permanencia de Carlos Zamarripa Aguirre, al frente de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato, quien está desde el 2009 al frente de la procuración de justicia.

“También con la recomendación respetuosa de que se haga una revisión de los órganos encargados de impartir justicia en el Estado de Guanajuato, eso no es injerencismo, nosotros no vamos a recomendar a nadie, eso tiene que surgir del propio gobierno, que es el gobierno de un Estado libre y soberano, pero sí hay que hacer cambios, porque así lo exigen las circunstancias para resolver el tema de Guanajuato, señaló.

“Ayer fue fuertísimo”, manifestó al presentar el reporte de homicidios dolosos del País ocurridos este miércoles, en donde más de la mitad, el 53 por ciento fueron en Guanajuato, Puebla y Michoacán, mientras que en 14 entidades federativas no se registró ningún asesinato.

El estado de Guanajuato, con la masacre en el anexo, alcanzó el 36 por ciento de los 92 homicidios dolosos que se registraron en todo el territorio nacional. López Obrador indicó que en la zona del Bajío existe una confrontación de grupos criminales, por lo que las muertes son secuela de las agresiones y enfrentamientos entre ellos, “en la mayoría de los casos”.

Insistió que se debe realizar una revisión exhaustiva en las autoridades locales, tanto en la FGE de Guanajuato que encabeza Carlos Zamarripa, y la Secretaría de Seguridad Pública estatal al mando de Álvar Cabeza de Vaca, como en el Poder Judicial de la entidad, para evitar colusión de funcionarios públicos con los criminales.

“Nosotros no queremos que nadie pierda la vida, creció mucho el problema, lo dejaron crecer, y hay que ver si no hay contubernio, es decir, asociación delictuosa entre delincuencia y autoridad porque una de las cosas que se debe de evitar es esa asociación delictuosa, tiene que haber línea de división, tiene que pintarse la raya, una cosa es la delincuencia y otra cosa es la autoridad”, concluyó.