TULUM, QRoo, 13 de septiembre de 2021.- Pese a que decenas de turistas de vivieron momentos de pánico la noche del sábado 11 de septiembre por el asesinato a balazos de dos personas dentro de el bar Rosa Negra en la zona costera Tulum, este centro nocturno fue abierto y poco tardaron lo sellos de aseguramiento que colocó la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo.

Cabe recalcar que la Secretaría de Finanzas y Planeación de Quintana Roo (Sefiplan), cuando incrementó la violencia en el estado, advirtió que los establecimientos donde ocurrieran asesinatos derivados del crimen organizado podrían perder la patente por venta de alcohol, pero todo indica que el bar Rosa Negra tiene muchas influencias con el gobierno de Carlos Joaquín, ya que opera de manera normal, como si nada hubiera ocurrido.

Este domingo 12 de septiembre el titular de la Fiscalía, Óscar Montes de Oca hizo acto de presencia el bar Rosa Negra, donde anunció que la FGE había iniciado ya una carpeta de investigación en relación a los hechos ocurridos en un restaurante ubicado en la zona costera de Tulum, donde la noche de este sábado, dos personas del sexo masculino perdieron la vida y uno más resultó lesionado, pero momentos más tarde el establecimiento fue abierto.

Según el reporte de las autoridades, tras una llamada registrada al número de emergencia 911, de varios balazos mataron a un taxista y a un guardia de seguridad. Los balazos hicieron correr en estampida, aterrados, a turistas que se encontraban cerca del lugar en pleno festejo.

Tras el susto diversos turistas por correr olvidaron sus bolsos y al regresar por ellos ya no estaban, lo que refleja la inseguridad de la zona.

En los últimos años, la violencia en Tulum ha incrementado de manera preocupante, que el crimen organizado ya ha matado desgraciadamente en diferentes hechos a locales y turistas que han sido víctimas colaterales.

Tanto en la zona costera como en la ciudad, el crimen organizado tiene asolado a negocios que son amenazados para que paguen el derecho de piso, sin que ninguna autoridad pueda hacer algo para parar esta ola de violencia en Tulum, que a decir de visitantes ya no es un paraíso para disfrutar con tranquilidad, pero sí es un paraíso para el crimen.