GUADALAJARA, Jal., 6 de octubre de 2019.-Con la canción Mujeres Divinas, el charro de Huentitán, Vicente Fernández, complació a los presentes en la Plaza de los Mariachis luego de develar una escultura de tamaño real del él montado en un caballo.

La escultura de Vicente Fernández montando a caballo instalada en la Plaza de los Mariachis con la intención de Rendir homenaje al intérprete que por cerca de 50 años ha puesto en alto el nombre de La ciudad se develó la tarde de este domingo ante centenares de fans que ovacionaron al Charro de Huentitán.

La escultura hecha en bronce silicio, de aproximadamente 2.70 metros de alto y con un peso de 800 kilogramos, considerando al caballo y al jinete, con un peso aproximado de 800 kilos, fue creada por el artista Jorge Frausto Arias.

El Charro de Huentitán ante la presencia de autoridades municipales, su hijo Vicente Fernández Jr. Y demás familiares agradeció la oportunidad de estar presente en la Plaza de Los Mariachis y recibió de manos del presidente municipal Ismael del Toro Castro un reconocimiento por las canciones que interpretó y siguen siendo parte de los tapatíos.

Se disculpa con la comunidad gay Vicente Fernández no desaprovechó la oportunidad de estar rodeado de medios de comunicación para disculparse con la comunidad gay luego de la información que circuló donde señalaban que el cantante había despreciado un riñón por provenir de un paciente gay.

“Quiero aprovechar el momento, ahorita que hay muchos medios presentes y no sólo una cámara que busca vender la exclusiva para ofrecer una disculpa a la comunidad gay por la información que circuló, tengo amigos gay, al fin y al cabo todos somos iguales unos nacen y otros se hacen y por eso pido perdón delante de la gente.

Ofrece palomazo a la gente presente en Plaza de Los Mariachis Tras los aplausos y gritos de “que cante, que cante”, el cantante de ranchero señaló que ofrecería un concierto gratuito en la explanada del Hospicio Cabañas, sin embargo él sabía que no podía dejar de pasar la oportunidad de cantar a su gente, fue entonces que tomó el micrófono y entonó uno de sus máximos éxitos, Mujeres Divinas, poniendo a los presentes a cantar y entregársele entre gritos y aplausos.