Adiós a celulares en primarias y secundarias a partir del 3 noviembre
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 21 de Septiembre 2026.-En la localidad de Rómulo Calzada, municipio de Mezcalapa, los padres y madres de familia tomaron la decisión de cerrar la Telesecundaria 244 ante la falta de personal de intendencia que ya lleva más de 10 años sin resolverse. Más de 300 alumnos se encuentran sin clases, y la comunidad exige una respuesta inmediata de las autoridades.

La situación es clara: durante una década, los propios padres de familia han pagado de sus bolsillos a una persona para que realice las tareas de limpieza. El gobierno, que tiene la obligación de garantizar el personal necesario para el funcionamiento de las escuelas, no ha cumplido. La persona que ocupaba el puesto fue trasladada a Tuxtla Gutiérrez por motivos de salud, y aunque prometieron reemplazarla, hasta hoy no han enviado a nadie.

"Llevamos más de 10 años sustituyendo nosotros, pagando intendentes. Cuando el gobierno es su deber que pague y que mande un intendente, siempre nos dicen: ya va a llegar, ya va a llegar, y que sigan ahí esperando", relató un padre de familia. "Hoy estamos cansados de esperar y esperar, y no llega ese bendito intendente".

Los padres y madres no solo exigen la contratación de un intendente, sino que denuncian el abandono sistemático de las comunidades con más de 200 alumnos. "Es lamentable que el Gobierno del Estado no voltee a ver a las comunidades. Nuestros hijos están sin recibir educación", expresaron.

La comunidad hizo un llamado directo al Gobernador del Estado, Eduardo Ramírez Aguilar; al Secretario de Educación, Doctor Adrián Medujano; al Subsecretario de Educación Estatal, Hugo López; al Director de la Dirección de Escuelas, José Hugo López; y al Jefe del Departamento correspondiente, para que atiendan esta demanda legítima.

"La escuela va a hacer un paro hoy y los días que sean necesarios, y si no nos atienden nos vamos a Tuxtla o hasta la Ciudad de México. Es nuestra demanda como pueblo de Rómulo Calzada", advirtieron.

La lucha de estos padres y madres es justa. No se puede permitir que la educación de cientos de niños y jóvenes sea rehén de la burocracia y la indiferencia. El Estado tiene la obligación de garantizar condiciones dignas para el aprendizaje, y eso incluye personal de intendencia. La comunidad exige con firmeza: ¡Queremos intendentes!




