Celebra Escuela de Trabajo Social 48 años de formar agentes de cambio
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 1 de Octubre 2026.-Un nuevo caso de violencia escolar ha sacudido a esta ciudad colonial. La tarde del pasado martes 29 de septiembre, un alumno de la Escuela Primaria "Mario Castellanos Molina" fue presuntamente atacado por un grupo de estudiantes de sexto grado, quienes lo habrían sometido, golpeado e incluso herido con un objeto punzocortante en ambas piernas, a la altura de las ingles.

Fueron los propios padres del menor quienes, al recogerlo ese día, notaron algo inusual: el niño caminaba con dificultad, tenía los ojos enrojecidos y lucía visiblemente perturbado. Al interrogarlo, el pequeño relató que sus compañeros lo habían amenazado de muerte y le habían advertido que no volviera a la escuela. Según su testimonio, apenas pudo arrastrarse para ponerse a salvo.
De inmediato, la familia acudió al Ministerio Público, donde recibieron atención médica y les confirmaron la gravedad de las lesiones. Sin embargo, el hecho no trascendió sino hasta este jueves, cuando comenzaron a circular en medios locales fotografías y un escrito redactado por los propios padres, quienes decidieron hacer pública su denuncia ante lo que consideran una falta de respuesta institucional.

Los afectados relataron que, tras lo ocurrido, buscaron al director del plantel para exigir una explicación, pero lejos de atenderlos, el directivo habría ordenado al personal que los sacaran de las instalaciones. "Es cómplice de los agresores", acusaron, al tiempo que pidieron revisar las cámaras de seguridad, investigar lo sucedido al interior de la escuela y deslindar responsabilidades por posible omisión del personal docente y administrativo.
"Mi hijo va a esa escuela a estudiar, no a ser lastimado", expresaron los padres, quienes exigieron a las autoridades garantizar la seguridad del menor para que pueda continuar con sus estudios sin temor a represalias.

Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad estatal o educativa ha emitido pronunciamiento alguno sobre el caso. En redes sociales, el suceso ha desatado una ola de críticas, con usuarios que exigen castigos ejemplares para los agresores —aunque sean menores de edad— y cuestionan la indiferencia de las instituciones frente a la violencia que se vive en las aulas.




