Repunte en hoteles de Chiapas pese a temporada vacacional irregular
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 26 de junio 2026.-Productores del campo en Chiapas denunciaron que la lentitud administrativa y los excesivos requisitos bancarios están frenando la entrega de financiamiento, lo que pone en riesgo los ciclos de siembra y la economía de miles de familias que dependen de la agricultura en la entidad.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), más de 1.5 millones de personas viven de actividades agropecuarias en Chiapas, y cerca del 70 por ciento de los productores no tiene acceso a créditos formales. Esto los obliga a trabajar con recursos propios o recurrir a esquemas informales de financiamiento, que elevan los riesgos y limitan la compra de semillas, fertilizantes y maquinaria básica.
El organismo detalló además que las unidades de producción de pequeña escala representan más del 60 por ciento del total estatal, lo que dificulta cumplir con los estándares bancarios, como registros fiscales actualizados, visitas técnicas y evaluaciones en campo. Estas condiciones dejan fuera a campesinos que ya tienen solicitudes en trámite y que requieren respuestas ágiles para no perder la temporada.
Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) señalan que alrededor del 75 por ciento de la población rural en Chiapas vive en condiciones de pobreza, mientras que menos del 10 por ciento de los productores accede a créditos institucionales. Esta realidad mantiene al sector en una dependencia constante de programas públicos, cuyos procesos pueden extenderse durante largos periodos antes de liberar los recursos.
Los agricultores pidieron eliminar las barreras burocráticas que, aseguran, excluyen a quienes ya cuentan con documentación completa. Subrayaron que los retrasos en trámites y filtros administrativos han generado desánimo y pérdidas, y urgieron a las autoridades a implementar mecanismos más ágiles que garanticen el financiamiento oportuno, pues cada temporada de siembra es determinante para su sustento y para la seguridad alimentaria de la región.




