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Este lunes, trabajadores y trabajadoras del Hospital de Especialidades Pediátricas de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, se plantaron con firmeza y convicción en defensa de su salario y del derecho de sus familias a un fin de año digno. Unidos, organizados y con la frente en alto, realizaron el cierre de la vialidad sobre el bulevar Juan Pablo II, en el carril de norte a sur, para exigir una solución inmediata al IMSS-Bienestar.
Con una lona clara y contundente, el reclamo se hizo escuchar:
“EXIGIMOS SOLUCIÓN AL IMSS BIENESTAR. DESBLOQUEO INMEDIATO DE TARJETAS BROXEL O EL CAMBIO INMEDIATO EN EFECTIVO”.

Los trabajadores denunciaron que cerca de 300 compañeros recibieron sus pagos de fin de año a través de tarjetas bancarias que, aunque muestran el monto depositado, se encuentran bloqueadas, impidiéndoles disponer de un dinero que ya trabajaron y que es fundamental para sus hogares. Cada tarjeta contiene alrededor de 15 mil pesos, lo que suma un monto aproximado de cuatro millones de pesos retenidos injustamente.

Durante la manifestación, el doctor Víctor Hugo Santiago Ruiz, secretario general de la Sección 98 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, fue claro:
“Nos sentimos defraudados. Es un engaño que te entreguen una tarjeta y que al momento de usarla esté bloqueada. Ese dinero no es un favor, es salario, es para la familia del trabajador”.
El dirigente sindical explicó que desde el pasado 23 de diciembre se detectaron las fallas y, pese a los acercamientos con las autoridades, el problema lejos de resolverse se extendió hasta afectar a cientos de trabajadores. Por eso, la medida de fuerza: porque cuando no hay respuesta, el pueblo trabajador se organiza y sale a la calle.
Con responsabilidad y compromiso social, los manifestantes aclararon que el hospital continúa funcionando, garantizando la atención médica, emergencias y servicios esenciales para las niñas y niños que lo necesitan. La lucha es firme, pero nunca contra el pueblo.
“Hoy somos nosotros, mañana pueden ser otros”, expresaron los trabajadores, recordando que los sindicatos son la herramienta colectiva para defender el futuro y la dignidad laboral. Bajo el sol o bajo la sombra, la convicción no se negocia.
Advirtieron que, de no obtener una respuesta inmediata, las acciones de protesta continuarán, porque el salario no se toca y la dignidad del trabajador no se congela ni se bloquea en una tarjeta.




