CIUDAD DE MÉXICO, 29 de julio de 2019.- Al menos 52 personas han muerto y, entre ellas, 16 fueron decapitadas, en un motín en una cárcel de Altamira, en el estado de Pará, situado en el norte de Brasil.

Los detenidos en el Centro de Recuperación Regional de Altamira en el suroeste de Pará se amotinaron durante unas cinco horas la mañana de este lunes, de acuerdo a lo que informan medios de comunicación locales y agencias internacionales de información.

Por su parte, Jarbas Vasconcelos, titular de la Superintendencia del Sistema Penitenciario de Pará (Susipe), ofreció una rueda de prensa antes de las 14 horas, tiempo del centro de México, ante esta tragedia.

De los 52 reos que fueron asesinados, trascendió que incluso 16 fueron decapitados, mientras que el resto asfixiados dentro del penal.

Las autoridades de la Susipe indicaron que dos oficiales de la prisión, que fueron tomados como rehenes, fueron liberados. Se presume que fue una pelea entre organizaciones criminales rivales la que provocó el motín.