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TUXTLA GUTIERRÉZ, Chis a 10 de diciembre de 2025.- El periodista y escritor chiapaneco Emmanuel Grajales Clavel irrumpe en la escena literaria con El Imaginario Limítrofe, un libro compuesto por nueve crónicas que exploran, desde la memoria y la autoficción, la Tuxtla Gutiérrez de los años ochenta y noventa: la ciudad donde transcurrió su infancia y donde comenzó a moldearse su identidad.
La obra, escrita bajo el apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) 2019-2020, recupera episodios urbanos, familiares y culturales de una ciudad que, según el autor, “se destruye y se construye a sí misma”. Grajales Clavel señala que Tuxtla ha renovado su centro histórico en varias ocasiones, dejando tras de sí una sensación de juventud arquitectónica, incluso en edificios que muchos consideran antiguos.
En las crónicas, el autor recurre al estilo de la crónica urbana mezclado con elementos de autoficción, tendencia que ha tomado fuerza en la literatura mexicana contemporánea y en la que destacan figuras como Guadalupe Nettel y Fernanda Melchor. Esta mezcla le permite revisitar su niñez desde una perspectiva que oscila entre la memoria fiel y la narrativa subjetiva.
Uno de los ejes centrales del libro es la búsqueda de identidad. “Mi familia no es chiapaneca; llegó a finales de los noventa y nunca desarrollamos un arraigo profundo”, explica el escritor. Esa sensación de no pertenencia atraviesa varias de las crónicas, donde la identidad se construye a partir de fragmentos: la ciudad cambiante, la cultura pop globalizada y la apropiación de símbolos que moldearon a toda una generación.
Grajales Clavel también reflexiona sobre la llegada de las franquicias y la expansión de la cultura pop en Tuxtla, fenómenos que —en medio de la globalización— transformaron el imaginario de la ciudad. “A pesar del avasallamiento cultural, nos apropiamos de estas identidades y creamos una propia”, afirma.
Además, el autor propone a Tuxtla Gutiérrez como un escenario literario emergente, comparable al papel que la Ciudad de México tuvo en la literatura del siglo XX. Reconoce, sin embargo, que otros escritores han abierto camino en esta representación del sureste:
menciona al autor de Policía Cañe, a Antonio Salinas con su tetralogía dedicada al Tuxtla de los noventa, así como a Marcelino Champo con la novela Olimpo, y al maestro Víctor Manuel Cruz Roque con El llanto de las bugambilias. En estas obras, la capital chiapaneca ya aparece como escenario de crímenes, tensiones sociales y nuevas narrativas, e incluso como un personaje más.
Con El Imaginario Limítrofe, Emmanuel Grajales Clavel se suma a esta generación de autores que buscan inscribir a Tuxtla en el mapa literario del país, mientras revisitan sus calles, su memoria y sus símbolos a través de la lente íntima de la autoficción y la crónica.




