GUADALAJARA, Jal., 25 de septiembre de 2020.- No, las personas en Jalisco o a nivel nacional no desaparecen porque sí solas. No se los come la tierra y mucho menos pretenden angustiar a sus seres queridos, así lo explicó Darwin Franco, especialista en Violencia en Desaparición de Personas. “Las personas no desaparecen solas. No se van con el novio, no se van caminando de casa, son desaparecidas y son víctimas de un delito, donde el Estado tiene una plena responsabilidad porque finalmente ellos tienen la obligación de garantizarnos el derecho a la seguridad y hasta ahora no lo han hecho”, declaró.   En todo el territorio mexicano existe una crisis fuerte en los Institutos de Ciencias Forenses, la poca capacidad que tienen estos lugares para albergar cuerpos sin identificar rebasa las necesidades actuales de un país violento y descorazonado en temas de esta seguridad. “Tenemos una realidad que es palpable y que hace unos días el Quinto Elemento de a ¿Dónde van los desaparecidos?, creó toda una serie de reportajes donde tenemos una crisis forense, porque también hay que decir que en este país tenemos poco más 38 mil 500 cuerpos de personas fallecidas no identificadas, donde lamentablemente quizá algunos de ellos puedan responder a personas desaparecidas”, detalló. Según información emitida por el especialista Franco, Jalisco no se escapa de esta problemática, al menos en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF ) hay más de 2 mil cuerpos sin identificar, algunos de ellos ya recorrieron en tráilers por toda la Zona Metropolitana de Guadalajara. “En Jalisco tenemos poco más de 2 mil 300 cuerpos de personas fallecidas no identificadas en los años recientes, algunas de ellas están en resguardo en el Semefo, otras más, digamos, están siendo incineradas en panteones municipales, principalmente en Guadalajara”, explicó. La historia de Óscar, joven de 18 años desaparecido en Tlajomulco y encontrado en una fosa clandestina en dicho municipio, destapa las anomalías de las dependencias, supuestamente especializadas en temas de búsqueda y desapariciones forzadas. “La historia de la mamá de Óscar, un joven de 18 años que desapareció en Tlajomulco de Zúñiga, refleja toda esta serie de anomalías, deficiencias, pero también inhumanidades por parte del Sistema de Procuración del Estado donde no sólo nadie le ayudó a buscar a Óscar, donde no sólo nadie le ayudó a buscarlo cuando ella sabía que su cuerpo lamentablemente había sido dejado en una fosa en un terreno baldío en Tlajomulco”, detalló. Darwin Franco señaló que es importante dignificar a las personas desaparecidas u encontradas en fosas clandestinas, ya que como humanos tienen derechos.