Combaten el calor en Tuxtla con pozol: activista hidrata a la ciudadanía en plena canícula
TUXTLA GUTIÉRREZ Chis., 13 de febrero 2026- En el ejido Jotolá, en el municipio de Chilón, fue interrumpido por el despliegue de fuerzas de seguridad que ingresaron a la comunidad para retirar a un grupo de familias vinculadas al Ejército Zapatista de Liberación Nacional. La intervención dejó como saldo viviendas derribadas, personas detenidas y denuncias por uso excesivo de la fuerza.
De acuerdo con la versión oficial, el operativo buscó “recuperar” un predio que habría sido ocupado por unas 30 personas relacionadas con el Caracol 10 Patria Nueva. En la acción participaron efectivos de la Guardia Nacional, corporaciones de seguridad del estado y elementos del Ejército Mexicano, quienes resguardaron el área durante el desalojo.
Vecinos del ejido señalaron que las familias zapatistas llevaban años asentadas en la zona y formaban parte de la vida cotidiana de la comunidad, aunque reconocen que el terreno se ubica dentro de tierras ejidales. Tras la intervención, al menos cinco casas construidas con madera, cartón y lámina —y algunas con materiales más resistentes— fueron destruidas, lo que dejó a varias familias sin techo ni pertenencias.
El Congreso Nacional Indígena informó que durante el operativo fueron detenidas once personas. Entre ellas se encuentra Francisco Moreno Hernández, base de apoyo zapatista, quien enfrenta una orden de aprehensión por el delito de despojo agravado y fue trasladado ante el Juzgado de Control de Yajalón. Las otras personas detenidas —cuatro mujeres y seis hombres— fueron aseguradas junto con él.
Además, se reportó la detención momentánea de María de Jesús Sánchez Gómez, también integrante de las bases zapatistas, quien posteriormente fue liberada. Organizaciones comunitarias denunciaron que dos jóvenes fueron golpeados durante la intervención, lo que incrementó el malestar entre habitantes de la región.
Tras los hechos, colectivos y defensores de derechos indígenas exigieron la liberación de las personas detenidas y llamaron a que se esclarezcan las circunstancias del operativo, particularmente el uso de la fuerza y la destrucción de viviendas. El caso reavivó el debate sobre los conflictos agrarios en zonas indígenas de Chiapas y el impacto de los operativos de seguridad en comunidades históricamente vulneradas.




