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El rápido crecimiento de la movilidad eléctrica en la capital chiapaneca exige a los cuerpos de emergencia adaptar sus protocolos y equipamiento para atender accidentes e incendios.
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 24 de agosto 2026. – La creciente presencia de vehículos eléctricos en las calles de Tuxtla Gutiérrez ha encendido las alarmas entre los cuerpos de emergencia. De acuerdo con el Teniente Ángel Valladolid, del Departamento de Bomberos de Mexicali, Baja California, actualmente cuatro de cada diez vehículos que circulan en la ciudad son eléctricos, lo que representa más del 40% del parque vehicular. Esta situación implica un nuevo riesgo que requiere herramientas y capacitación especializada .
El principal peligro, explicó Valladolid, radica en las baterías de iones de litio ubicadas en el piso del vehículo. "Al dañarse la batería, esta entra en una forma donde despliega una gran cantidad de gases flamables que pueden llegar a arder hasta por más de ocho horas", advirtió. Mientras la batería tenga energía, seguirá generando estos gases, lo que dificulta la extinción del incendio.
El Teniente señaló que una compañía de movilidad que el año pasado contaba con 300 vehículos en esta capital chiapaneca, hoy ya supera las 2 mil 500 unidades, reflejando el acelerado crecimiento de esta tecnología. Además, mencionó que en la actualidad, más del 30% de las emergencias en diferentes partes de México son accidentes con vehículos híbridos y eléctricos, reportando aproximadamente dos incendios cada mes en este tipo de unidades en el país.
Para atender una emergencia de este tipo, los bomberos requieren identificar el modelo del vehículo, localizar la batería y desenergizar el sistema. El proceso de enfriamiento demanda grandes cantidades de agua. Como alternativa, se busca patrocinio para adquirir un químico encapsulante denominado F500, que estabiliza las partículas de iones de litio. Sin embargo, este producto tiene un costo elevado: una garrafa de 25 litros cuesta aproximadamente 450 dólares, y se necesitarían más de tres, mezcladas con alrededor de 2 mil galones de agua, sin garantizar que el incendio no se reactive.
"Incluso después de enfriarlo y llevarlo a un corralón, en cuanto se seque, el vehículo puede volver a generar un incendio", explicó Valladolid.
Ante la pregunta de si los vehículos eléctricos son más peligrosos que los convencionales, el Teniente Valladolid aclaró: "No es que sean peligrosos, sino que el involucrar un daño en la batería… Estas baterías soportan muchos daños. El problema es cuando sufre un daño, se perfora la batería, entonces ahí sí tendría un riesgo inminente de una fuga térmica o un arco eléctrico".
La información recabada indica que, aunque los incendios en vehículos eléctricos son menos frecuentes que en los de combustión, su extinción es más compleja. Las estadísticas mundiales señalan que los vehículos eléctricos tienen una menor probabilidad de incendiarse en comparación con los de gasolina . Sin embargo, las autoridades subrayan la necesidad de que los servicios de emergencia estén preparados para enfrentar la nueva realidad de la movilidad eléctrica en Tuxtla Gutiérrez.




