Colectivo Corazones Que Buscan marchó de la Diana al parque central
TAPACHULA, Chis., 14 de diciembre 2025.- — La violencia de género contra las mujeres sigue siendo una realidad alarmante en Tapachula, municipio fronterizo con Guatemala que, pese a contar con Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) desde 2016, continúa registrando casos graves de agresión y feminicidio que desnudan fallas estructurales en la protección de derechos humanos.
El pasado sábado 13 de diciembre, a las 13:00 horas en el cantón Pacayalito 2, al norponiente de Tapachula, dos mujeres guatemaltecas —identificadas como María del Rosario “N” (40) y Carla Areli “R” (26)— fueron interceptadas mientras realizaban actividades cotidianas y agredidas con un machete, según reportes oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana Municipal. Ambas presentaban lesiones graves en el rostro y brazo izquierdo. Paramédicos de Protección Civil Municipal atendieron a las víctimas y las trasladaron al Hospital General de Tapachula, donde permanecen bajo observación médica.
La reacción policiaca incluyó un operativo del Grupo Especial de Reacción Inmediata (GERI), que logró la detención de dos hombres como probables responsables de los delitos de tentativa de feminicidio y lesiones. Los sujetos fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Distrito Fronterizo Costa mientras continúan las investigaciones.
Este ataque, sin provocación aparente, ha generado alarma social en una comunidad que convive con altos índices de violencia de género, especialmente hacia mujeres migrantes y residentes vulnerables.
Desde el 18 de noviembre de 2016, el Estado de Chiapas mantiene declarada la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en siete municipios, entre ellos Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Tonalá, Chiapa de Corzo, Comitán de Domínguez y Villaflores.
La AVGM es un mecanismo de políticas públicas y acciones interinstitucionales diseñado para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia feminista estructural. Sin embargo, la persistencia de agresiones graves evidencia la brecha entre la declaratoria legal y su impacto real en la seguridad cotidiana de las mujeres.
Autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE) han implementado capacitaciones y medidas de protección para víctimas de violencia de género, con el objetivo de fortalecer el seguimiento de órdenes de protección y atención integral.
A nivel estatal, los datos oficiales y de colectivos civiles reflejan un panorama que no muestra una disminución significativa de violencia feminicida:
Además de feminicidios, los delitos de violencia familiar y agresiones contra mujeres han mostrado alzas en denuncias. Por ejemplo, hasta agosto de 2025, la Fiscalía estatal abrió 550 carpetas de investigación por violencia familiar, y Tapachula fue uno de los municipios con un número significativo de casos reportados.
El caso de María del Rosario y Carla Areli no sólo expone la violencia de género cotidiana en Tapachula, sino la vulnerabilidad de mujeres migrantes que, en su tránsito o vida cotidiana en la ciudad, se enfrentan a estructuras sociales y de seguridad insuficientes para proteger sus derechos fundamentales.
Organizaciones feministas han denunciado reiteradamente que mujeres migrantes son particularmente expuestas a violencia física, sexual y feminicida, sin acceso pleno a mecanismos de protección ni apoyo institucional adecuado.
Mientras las cifras oficiales y civiles señalan un aumento preocupante de feminicidios y agresiones en Tapachula y otros municipios de Chiapas, la respuesta institucional sigue siendo evaluada como insuficiente por la sociedad civil. El ataque con arma blanca que dejó heridas graves a dos mujeres migrantes es una alarma más en una lista que no cesa, y subraya la urgencia de redoblar esfuerzos para que la Alerta de Violencia de Género deje de ser un título más en papel y se traduzca en seguridad efectiva para todas las mujeres.




