Combaten incendio forestal en límites de Coapilla y Copainalá con apoyo aéreo
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 20 de julio 2026.-Chiapas enfrenta una alerta silenciosa: más de un millón de niñas, niños y adolescentes viven en riesgo de sufrir maltrato dentro de sus propios hogares o en entornos que deberían protegerlos.
El maltrato infantil no siempre deja marcas visibles. Muchas veces se esconde en gritos, humillaciones, aislamiento o negligencia. Estas formas de violencia, normalizadas en algunas familias, pueden alterar el desarrollo emocional, social y cognitivo de la infancia, y sus efectos perduran hasta la vida adulta.
Durante 2025, Chiapas reportó 460 denuncias por desaparición de menores, y 110 homicidios de personas de 0 a 17 años, según cifras oficiales. Estas estadísticas reflejan la urgencia de fortalecer la vigilancia comunitaria y activar los mecanismos de protección.
La Fiscalía de Delitos Contra Niñas, Niños y Adolescentes en la entidad atiende casos de violencia sexual, trata, desaparición y maltrato, pero su labor requiere el respaldo de la ciudadanía. Madres, padres, docentes y vecinos juegan un papel clave: detectar cambios de conducta, miedo constante, retroceso en el juego o el aprendizaje, o señales de aislamiento, puede ser el primer paso para evitar una tragedia.
“Muchas infancias no tienen la edad ni la confianza para explicar lo que viven”, alertan especialistas. Por eso, preguntar, escuchar y denunciar ante cualquier sospecha es un acto de responsabilidad colectiva.
Prevenir el maltrato infantil no es solo tarea de las instituciones, sino de toda la sociedad. Normalizar la violencia o ignorar las señales perpetúa el daño. La denuncia oportuna puede ser la única puerta de salida para quienes no pueden alzar la voz.




