La ruta del contrabando que enferma al ganado chiapaneco y la crisis 2026
SAN ANDRÉS LARRÁINZAR, Chis., a 20 de octubre de 2026.- A dos años de su asesinato, este martes se celebró la Pascua del Padre Marcelo Pérez Pérez en su tierra natal, San Andrés Larráinzar, con un recordatorio de su trayectoria como sacerdote y de su martirio.

Familiares, creyentes y seguidores se congregaron en el panteón donde descansan sus restos para celebrar la Santa Eucaristía y elevar una oración en su memoria.
Hoy se cumplen dos años de que el jTotic Marcelo, mártir de la paz y la justicia, fue ejecutado el 20 de octubre de 2024.
Durante la homilía, el sacerdote que ofició la misa recordó que así como Cristo derramó su sangre por su pueblo, así el padre Marcelo derramó su sangre por la paz en Chiapas, por la justicia y por un mundo mejor.

Señaló que el jTotic Marcelo se volvió una pieza incómoda porque denunciaba lo que lastimaba a los pueblos. Recordó que encabezó peregrinaciones denunciando el alcoholismo, la drogadicción y al crimen organizado, y que eso tocaba intereses de quienes se beneficiaban de ello, por eso estorbaba.
En la transmisión se recordó aquella respuesta del jTotic cuando le preguntaron si tenía miedo.
“Sí, tengo miedo, pero el miedo no nos tiene que paralizar”, dijo en vida el padre Marcelo.
Ahí, frente a su tumba, sus seguidores lo recordaron como ayer en la gran peregrinación de San Cristóbal, donde el Pueblo Creyente afirmó que a pesar de que lo mataron, el padre Marcelo no está muerto, se ha multiplicado y vive en los corazones de los pueblos.




