Madres en Resistencia de Chiapas se encadenan e inician huelga de hambre
La escasez de personal especializado, las dificultades para trasladarse y la saturación de hospitales limitan el acceso a la atención médica en la región Altos.
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 4 de noviembre 2026.-Las comunidades indígenas de la región Altos de Chiapas continúan enfrentando importantes obstáculos para recibir atención médica oportuna y de calidad. La falta de infraestructura hospitalaria, la escasez de especialistas y las complicaciones para trasladarse hacia los centros de salud mantienen en situación vulnerable a miles de habitantes.
En al menos 17 municipios de esta región, las condiciones geográficas y el mal estado de algunos caminos dificultan el acceso a los servicios médicos. Ante la falta de hospitales con capacidad para atender emergencias, numerosos pacientes tienen que viajar hasta San Cristóbal de Las Casas para recibir atención especializada, lo que representa gastos y tiempos de traslado que no todas las familias pueden cubrir.
A esta problemática se suma el rezago en materia de cobertura médica. De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), durante 2022, alrededor de 3.8 millones de chiapanecos no contaban con acceso a servicios de salud, cifra que representa el 66.1 por ciento de la población estatal.
La situación se vuelve todavía más complicada en las comunidades indígenas donde se hablan lenguas originarias y una parte de sus habitantes no domina el español. Esta barrera de comunicación puede dificultar las consultas, los diagnósticos y el seguimiento de los tratamientos médicos, especialmente cuando no se dispone de personal que hable la lengua de los pacientes.
Otro de los problemas es la insuficiencia de trabajadores del sector salud. Durante 2023 se reportaron alrededor de 240 médicos, dentro de una plantilla estatal de 25 mil 315 trabajadores, de acuerdo con la información presentada en el diagnóstico de salud. Esta situación refleja la necesidad de fortalecer la distribución del personal médico en las zonas con mayor rezago.
La atención materna también representa un desafío importante. Durante 2024 se registraron 41 muertes maternas en la región, según cifras de la Secretaría de Salud estatal. Como parte de las acciones para atender esta problemática, se puso en marcha una estrategia para detectar posibles riesgos durante el embarazo mediante unidades médicas distribuidas en las 10 jurisdicciones sanitarias.
Sin embargo, en la región Altos muchas mujeres continúan recurriendo a parteras tradicionales ante la falta de ginecólogos, equipo médico y servicios especializados en sus localidades. Aunque estas mujeres desempeñan un papel fundamental en sus comunidades, la ausencia de atención hospitalaria cercana puede complicar la respuesta ante emergencias durante el embarazo y el parto.
Frente a este panorama, garantizar el acceso a la salud en las comunidades indígenas requiere ampliar la infraestructura médica, contratar personal especializado, mejorar las vías de comunicación y ofrecer servicios con pertinencia cultural y lingüística.
La atención a estas necesidades resulta fundamental para reducir las desigualdades y evitar que el lugar de origen, la lengua o las condiciones económicas continúen siendo factores que impidan a la población recibir servicios de salud dignos y oportunos.




