TAPACHULA, Chis., a a 24 de septiembre 2021.- Ante la saturación de albergues para migrantes, decenas de haitianos, entre hombres, mujeres y niños que a diariamente ingresan por la frontera Sur, duermen en las calles y claman por alimentos en esta ciudad.


De acuerdo al responsable del albergue diocesano Belén, César Cañaveral la llegada masiva de migrantes de Haití, Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Colombia y Venezuela han provocado la saturación de los pocos refugios.
Explicó que derivado de la pandemia por Covid-19, en el albergue Belén solo tienen permitido la atención para 300 personas vulnerables, es decir mujeres embarazadas y con niños, adultos mayores o personas con capacidades diferentes.
Sin embargo, ante la llegada masiva de migrantes haitianos el albergue se encuentra saturado con 500 personas, en su mayoría mujeres con niños y embarazadas.
Abundó que afuera del albergue se mantiene más de un centenar de haitianos, a los que brindan agua y alimentos, así como atención médica a mujeres embarazadas, algunas a punto de dar a luz.
“Si no hubiera pandemia yo los meto, pero también está de por medio la salud del personal y los migrantes albergados”, dijo el sacerdote.
Refirió que otro de los problemas que enfrentan es los escases de alimentos, debido a que el albergue se mantiene por donaciones de la grey católica, ya que no cuentan con ayuda del gobierno.
“No hay dinero que alcance para alimentar a tantas personas, nosotros la iglesia hace lo humanamente posible para otorgar a los migrantes por lo menos la comida”, dijo el religioso.
Afuera del albergue diocesano Belén, los migrantes hacen filas para solicitar ser ingresados, ya que no cuentan con recursos económicos para pagar una vivienda y alimentar a los menores, algunos lactando.